Siria, el país que no será

spqsEl ataque con armas químicas en las cercanías de Damasco el pasado del 21 agosto no sólo dejó 1400 civiles sin vida, entre ellos niños inocentes, también, cual tambor de guerra, aceleró el ritmo a paso redoblado de lo que pudiera convertirse en un inminente conflicto armado internacional, si se concretara la intervención bélica, pública y directa de Estados Unidos y los aliados de ambas partes.

Hechos admitidos y controvertidos

Tanto el Kremlin como Saadat Abad y el propio Palacio Tesheen reconocen dos verdades: por una parte Siria tiene armas químicas y, por otra, en el transcurso de la guerra se ha utilizado este tipo de armamento indiscriminadamente.

Y aunque el presidente Obama acusó al actual gobierno sirio de haber cometido este crimen en contra de su propio pueblo, el presidente Al Asad insiste que los rebeldes fueron realmente los perpetradores de la masacre.

La salida diplomática

El acuerdo alcanzado entre el diplomático estadounidense John Kerry y su homologo ruso Sergei Lavrov, el viernes 13 de septiembre, sobre la destrucción y/o evacuación total del arsenal químico sirio para mediados del próximo año, tiene futuro en la medida que exista la voluntad real del gobierno árabe de cooperar en esta dirección y dependiendo del desenlace de esta crisis a instancias de Naciones Unidas (ONU).

En Israel la propuesta no ha sido bien recibida y se denuncia que Siria está ganando tiempo con el propósito de esconder su arsenal, destruirlo y/o colocarlo parcialmente en lugares estratégicos para ser utilizado en caso de materializarse la intervención extranjera.

El informe de los expertos de la ONU

El mismo día que tuvo lugar el pacto ruso-estadounidense en respuesta a la matanza, el Secretario General de la ONU, embajador Ban Ki-moon, adelantó conclusiones del informe y acusó al mandatario sirio de cometer “numerosos crímenes contra la humanidad […]”. Entre líneas es posible leer que, internamente, la ONU está dispuesta a llevar el asunto hasta las últimas consecuencias, sin que deba descartarse su sometimiento ante el Consejo de Seguridad a fin de examinar una acción militar colectiva, de conformidad con lo previsto en el capítulo VII de la carta de la ONU.

Conclusiones y pronóstico

1.       A diferencia del derrocamiento de Hussein, no existe duda que el gobierno sirio posee arsenal químico y que en su país se han usado recientemente armas químicas en contra de combatientes y civiles.

2.       El manejo de armamento químico por los Estados se encuentra ampliamente regulado y su uso contra la población civil está absolutamente prohibido por el Derecho internacional. Incluso, cualquier agresión química efectuada por grupos armados fuera del control gubernamental genera la responsabilidad del Estado. La imposibilidad de las autoridades sirias de prevenir violaciones masivas de los derechos humanos en su jurisdicción hace recaer la responsabilidad [obligación] de proteger a la población civil en manos de la comunidad internacional quien podría intervenir legítimamente en el conflicto con el objeto de contribuir a restablecer la paz y seguridad en Siria.

3.       Con su proactiva participación en la hoja de ruta alternativa comentada en líneas precedentes, Rusia continua ratificando dos intereses geopolíticos prioritarios: en primer lugar, quiere evitar la situación de Afganistán, es decir, tener al adversario apuntándole desde el patio trasero; en segundo lugar, la deposición de Al Asad reduciría su cartera de aliados en la región. Subsidiariamente, la salida diplomática, previa publicación del informe de expertos de la ONU y de hechos desconocidos, le permitiría a Moscú lavarse las manos elegantemente en caso de verse obligado a no ejercer el derecho de veto en la ONU para impedir medidas contra el gobierno de Siria.

4.       La diplomacia de micrófono ejercida por Estados Unidos y Siria indica que ambos países están comprando tiempo en la espera de poder resolver asuntos internos. La Casa Blanca no solo necesita el apoyo del congreso, que ha abogado por el agotamiento de los mecanismos pacíficos, igualmente debe definir los términos de la potencial operación, como por ejemplo, quienes participarían en los despliegues terrestres de control del poder y de búsqueda del arsenal químico y, finalmente, cómo neutralizar la inminente respuesta armada de Irán. Ahora, Damasco está consciente que la amenaza estadounidense no es disuasiva por lo que le conviene prolongarla para apertrecharse mientras se abren otros caminos alternos.

5.       La situación histórica de Siria hace pensar que el país se fragmentará, con un sur independiente y los Altos del Golán anexados a Israel.

6.       Si bien la coyuntura siria pudiera ser evaluada como un estado guerra absoluta, según Clausewitz, es menester exhortar a las partes combatientes a deponer las armas y a negociar una administración del poder conjunta, inédita y adaptada a la realidad socio-política de la nación árabe.

claudioj.sandoval@gmail.com

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