Why Leopoldo López, Venezuela opposition leader, was released from jail?

Venezuela’s most high profile political prisoner, Leopoldo Lopez, would be held under house arrest after spending more than three years in a military prison, the Supreme Court ruled today before dawn. Lopez was arrested in February 2014 and handed a 13-year jail term in 2015 for allegedly inciting violence during anti-government demonstations, officially known as “La Salida”. In this short analysis, I focus on one of the -at least- six reasons behind the measure.

quid pro quoThere is something certain about the news, it deals another major political blow to the government after three months of unrest that have left more than 100 repression-related casualties and deepened the crisis in a country with the worst performing economy in the world, according to data from the International Monetary Fund.

The ruling elite, who had provided systematic declarations rejecting “mercy” petitions for this opposition hardliner, is taking one important step back in an attempt to move forward with its overall goal of remaining in power indefinitely. How? July is the sort of D-Day for the Venezuelan democracy. The political events that are expected to take place this month- including potential elections of members of a fraudulent constituent assembly to rewrite the constitution under more favorable terms for the government (see my analysis on this issue here)- will shape Venezuela’s political landscape for the rest of the year –and,–perhaps, beyond 2017…

It is, therefore, natural that the regime wants to deescalate political instability through this bold move. On one hand, the government may want local and international public opinion to believe that it is not a unilateral act but a mutually agreed condition, as part of a new stage of the so-called “dialogue” that took place in 2016 and neutralized streets protests against the government until last March. Whether the government would succeed by implying that the opposition sold the people out and secretly negotiated co-optation and Lopez’s personal liberty at the expense of collective poverty is an open question.

On the other hand, there is a risk that Lopez’s political radicalization and potential popularity boost may fill the leadership gap that currently affects the opposition and help moralize their supporters in the wake of critical street events that have been scheduled within the forthcoming weeks.

Other variables explaining the government’s behavior may include the recent attack against Venezuela’s opposition-controlled congress, the desire to work on its undemocratic image at the local and international levels, its efforts to legitimize the government-controlled Supreme Court, a campaign to weaken Attorney General Luisa Ortega Diaz –who prosecuted Lopez as part of a political vendetta and now is challenging the regime – and an attempt to divide power-hungry opposition leaders.

The outcome of this episode will depend on the actions of each camp to gain leverage. Soon we will be able to observe whether the regime dug its own grave or was actually burying current opposition leaders.

Claudio J. Sandoval (Twitter / Linkedin / Instagram: @Claudiopedia), lawyer and political analyst.

Source: https://www.linkedin.com/pulse/why-leopoldo-l%C3%B3pez-venezuela-opposition-leader-from-jail-sandoval

 

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¿Por qué no es posible remover magistrados del TSJ?

El pasado martes 13 de junio, la Asamblea Nacional (AN) inició el proceso para designar a nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en medio de fuertes presiones políticas surgidas de algunas peticiones de la sociedad civil y de la impugnación del nombramiento de 33 magistrados, interpuesta por la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, el día 12 de junio. A continuación le pongo la lupa a este asunto, en un intento por extraer con pinza la verdad jurídica y su posible explicación política.

¿Cuál es el contexto?

El 23 de diciembre del 2015, la AN -en aquél entonces bajo el control mayoritario del chavismo-, nombró 33 magistrados mediante un procedimiento “exprés”, considerado como “mal hecho” e inconstitucional, tanto por la oposición como -más recientemente- por la Fiscal General de la República. En el mes de abril de este año, la AN inició un proceso de desincorporación de estos “magistrados”.

¿Por qué la AN tardó más de año y medio?

Según algunos diputados, la AN no podía ejecutar efectivamente la remoción de los 33 magistrados sin el visto bueno del Poder Ciudadano, pues así lo exige el artículo 265 de la Constitución. Esto explica por qué la AN apenas logró juramentar el comité de postulaciones para la elección de los nuevos magistrados el día 13 de junio y nunca antes, toda vez que la actuación de la Fiscal finalmente “satisfizo” el requerimiento normativo estipulado en la Constitución.

Algunas verdades jurídicas

La Fiscalía es uno de los miembros del Poder Ciudadano, de manera que la calificación de falta no recae únicamente en la Fiscal. Por otro lado, si utilizamos el mismo razonamiento jurídico de la AN y de la Fiscal sobre la inconstitucionalidad de la elección de los “magistrados exprés”, debemos concluir que dichas designaciones son nulas y, por lo tanto, no tienen ningún efecto jurídico.

En otras palabras, ni la AN puede remover a dichos 33 “magistrados” ni la Fiscal debió introducir recurso alguno, en virtud de que no es posible remover o impugnar aquello que no existe. En consecuencia, la AN ha debido iniciar el proceso de designación de 33 nuevos magistrados en el año 2016, sin que haya sido necesario supeditar este mandato constitucional al procedimiento de remoción.

¿Qué habría motivado la omisión y reciente sobre marcha de la AN?

La AN cuenta con un equipo de juristas excepcionales. De manera que la adopción del mecanismo contenido en el artículo 265 ejusdem en lugar de la ruta establecida en los artículos 138, 264 y 333 ejusdem habría sido netamente política.

Por su parte, la reacción acelerada de la AN sobre este asunto, horas posteriores a la visita de la Fiscal al TSJ, permite asumir que la AN no desea ser opacada por el liderazgo de una Fiscal que está demostrando tener no sólo la iniciativa jurídico-institucional de la coyuntura sino también una estrategia política frente al comportamiento de los poderes ejecutivo, judicial y electoral.

¿Cómo afecta esta impugnación de magistrados la solicitud de antejuicio de mérito presentada por la Fiscal?

Ya el Tribunal Supremo emitió una pronta respuesta a la solicitud de Luisa Ortega Díaz al declarar que anular a los magistrados sería írrito por considerar que subvierte el orden. Asimismo, la Sala Constitucional desestimó el argumento de que los 33 magistrados fueron designados ilegal e irregularmente en 2015 por la Asamblea Nacional, agregando que su remoción o destitución atentaría contra el Estado de Derecho.

Jurídicamente sería impensable acudir a una instancia nula e ilegítima porque, incluso, en el supuesto de que decida a tu favor, esa decisión no tiene efecto.

Ahora bien, desde una perspectiva política, es posible deducir que la Fiscal, en principio, no cuenta con el respaldo de los magistrados contra quienes interpuso recurso de impugnación, ni de los miembros de la Sala Constitucional objeto de la solicitud de antejuicio y tampoco de los jueces de la Sala Electoral. Ello totalizaría al menos 16 jueces. Esto significa que de los 17 magistrados que pueden dar luz verde a la solicitud en la Sala Plena -en un universo de 32 magistrados- la Fiscal no alcanzaría el quórum por tan sólo restar 16 magistrados.

Sin embargo, frente a la contundencia de la medida, cabe espacio para interpretar que la Fiscal actuó porque tiene -o cree que puede conseguir- la mayoría necesaria para proceder penalmente en contra de los implicados. De no ser el caso, las actuaciones de la Fiscalía y de la AN ante el TSJ estarían reducidas al costo político, reorientándose a agotar las instancias judiciales internas y a seguir debilitando al órgano judicial, a través del único mecanismo de acción formal que les queda, es decir, mediante el ejercicio de su investidura como instituciones del Estado.

 

Publicado originalmente en http://alternos.la/2017/06/15/por-que-no-es-posible-remover-magistrados-del-tsj/

#Venezuela ¿Cuál es el desenlace?

La actual crisis del país es inédita. Esto se debe, entre otros factores, a la acumulación de tres sub-crisis que –según entiendo- nunca antes habían sucedido simultáneamente. Estamos hablando de una crisis estructural causada por la economía rentista petrolera, otra de naturaleza institucional, reflejada en la debilidad del poder público y de los partidos políticos y en la fractura de la FAN. La tercera crisis tiene que ver con la ausencia de un liderazgo político sólido en el ámbito nacional.

La rebelión social que hemos observado desde marzo es la reacción inmediata ante un Estado que está colapsando. Bajo esta perspectiva, la situación actual en Venezuela constituye una verdadera lucha de poder entre el pueblo, empobrecido y limitado en sus libertades, en contra de la elite cogobernante.

Históricamente la dinámica política venezolana se ha sustentado en la captura de pedazos de la torta rentista por parte de partidos políticos e individualidades –oficialistas y opositores- que sólo saben operar bajo el clientelismo y la creación de liderazgos artificiales, erigidos a partir de la petro-chequera -a mayor capacidad de captura de la renta, mayor preponderancia política.

La notoria vigorización de tales contradicciones, hoy intolerables por las mayorías, es lo que ha llevado a sectores del establishment opositor y chavista a colocarse del lado del pueblo. Esta nueva realineación presenta dos campos claramente diferenciables dentro de dicha elite nacional e internacional –políticos, intelectuales, encuestadores, empresarios, sindicalistas, etc.

Por un lado encontramos al grupo que se opone a medias porque no quiere quedarse sin el chivo y sin el mecate, sin el pedazo de la torta capturado. Por otro lado, hay un grupo que lucha inequívocamente por un cambio de régimen, ya sea porque fue excluido total o parcialmente, o porque quiere seguir usufructuando el poder pero al ritmo del clamor colectivo.

Revolución violenta, transición pacífica o continuidad

La magnitud de este choque de trenes entre pueblo y la elite cogobernante puede materializar cualquiera de los siguientes tres escenarios: El primero es una revolución violenta que pone patas arriba al Estado actual. También permitiría un proceso menos radical, es decir, un cambio de régimen relativamente pacífico que incluya a sectores chavistas en las redistribuciones político-económicas del poder. Por último, el status quo podría terminar imponiéndose frente a las aspiraciones de cambio.

Existe el riesgo de que la continuidad implique una institucionalización, en todo el nivel vertical del Estado (nacional, estadal y municipal) de un elemento que toma fuerza en el quehacer político de Venezuela. La captura de la renta petrolera está siendo acompañada con la captura de negocios ilícitos –incluyendo al narcotráfico- por parte del crimen organizado, como mecanismo de creación de clientelas y acceso al poder político. El “pranato” -con su control de espacios políticos y sindicales, por ejemplo- es apenas la muestra inocultable de una pirámide jerárquica, cuya cúspide involucra actores trasnacionales.

El reto de la sociedad civil

Las elites políticas oficialistas y opositoras, sin excepción, están conscientes de sus limitaciones para ejercer un liderazgo nacional con arraigo popular y significativo. Esto explica por qué algunos líderes no lucen interesados en la escalada de la insurrección popular. Saben que estos procesos de ruptura radical suelen parir a sus propios líderes y desplazan a ciertas figuras tradicionales.

Las llamadas democracias representativa, participativa y protagónica, desarrolladas parcialmente en Venezuela, dejaron mecanismos de acción colectiva para que la sociedad civil pudiera controlar los abusos de las elites en su detentación del poder.

En este momento, esas instancias contraloras están a prueba. De la acción colectiva depende, en gran medida, la dinámica de la batalla política que hoy se libra en Venezuela. Este trasfondo fue el que me llevó a preguntar ¿Cuál es el desenlace?

Enlace de fuente: http://www.lapatilla.com/site/2017/06/12/venezuela-cual-es-el-desenlace-por-claudiopedia/

¿Por qué Constituyente viola derechos humanos?

Con la propuesta Constituyente presentada por el gobierno de Venezuela ha surgido un debate procedimental enfocado en la obligatoriedad o no de realizar un referendo consultivo de convocatoria que permita su instalación y otro posterior para aprobar una nueva Constitución.

Argumentos del gobierno

En vista de que la Constitución no ordena expresamente la celebración de referendos consultivo y aprobatorio sobre este particular, por un lado, el presidente puede convocar la Asamblea Nacional Constituyente sin consulta popular, y por otro lado esa Asamblea estaría facultada para aprobar directamente una nueva Constitución, de conformidad con los artículos 347 y 348 de la Carta Magna vigente.

Argumentos desde los derechos humanos

Con base en la interpretación evolutiva y dinámica de los derechos humanos (artículo 23 de la Constitución) y su progresividad (artículo 19 ejusdem) es posible concluir que el Estado venezolano –poderes Ejecutivo, Electoral, Ciudadano y Judicial– está violando el derecho al sufragio universal (artículo 63 ejusdem), entre otros derechos, por no permitirle al ciudadano-soberano votar a favor o en contra de la propuesta inicial y del texto resultante.

Reglas de interpretación

En virtud de que la propuesta toca el núcleo esencial de derechos fundamentales, todo ejercicio interpretativo debe estar sujeto al Derecho de los Derechos Humanos, reconocido por la propia Constitución y los tratados suscritos por Venezuela.

En ese sentido, la interpretación de derechos humanos nunca puede ser restrictiva. Sin embargo, la postura del Estado venezolano lo es porque limita el contenido y alcance del derecho al voto, de cara al estándar establecido durante el proceso constituyente de 1999, en el que hubo referendos populares.

Ante aparentes vacíos jurídicos es el Estado el que siempre está restringido –no el ciudadano– a la hora de ejercer atribuciones no estipuladas normativamente, ello en virtud del incontrovertido y lapidario principio de legalidad constitucional. Esta noción resulta preponderante en el caso del artículo 348 de la Constitución, el cual únicamente faculta a la Asamblea Constituyente a “redactar” un texto jurídico, nunca a aprobarlo en forma de Constitución.

No menos importante es la denominada interpretación pro homine, que obliga al Estado a aplicar la interpretación más garantista al elector en aquellos casos en los que se desprendan varias interpretaciones sobre una misma norma. Frente a la ponderación de derechos, la obligación pro homine otorga preeminencia a los derechos humanos sobre cualquier otro derecho constitucional. Su reconocimiento en la Constitución de 1999 es uniforme y taxativo en distintos presupuestos de hecho, particularmente los contenidos en sus artículos 23, 62, 89 y 24.

Las normas interpretativas de la Constitución vigente son muy claras sobre este tema. Por consiguiente, los recientes actos del Estado venezolano en lugar de “facilitar la generación de las condiciones más favorables” para el establecimiento de diversas instancias de participación, incluso superiores al proceso constituyente precedente, se ha encargado de menguar el estándar constitucional alcanzado. En consecuencia, el actual proceso constituyente es nulo a tenor de los artículos 7, 25 y 333 de la Constitución, en concordancia con su preámbulo y disposición final única.

 

Publicado originalmente en http://alternos.la/2017/06/09/por-que-constituyente-viola-derechos-humanos/

Venezuela: ruidos y variables sobre el cambio por @Claudiopedia

Venezuela-Francisco-Rizquez-18.jpgfoto: Francisco Rizquez

¿A quién no le gustaría ver la masificación de la protesta como en el pasado, con millones de venezolanos marchando pacíficamente en el oeste de Caracas? Aunque la mayoría de la población venezolana quiere cambio, la falta de asistencia masiva en algunas protestas obedece a un factor fundamental.

El régimen aprendió la lección y está usando una táctica muy efectiva para desmasificar. Con la represión y generación de violencia –vía GNB, colectivos e infiltrados- la autocracia espanta a muchos manifestantes e intenta deslegitimar la causa.

A mayor represión en protestas no-violentas, mayor probabilidad de reacciones violentas puntuales. Por esa razón, la oposición no puede controlar episodios incivilizados propiciados por la represión. Cuestionar a la oposición sobre este particular sería como plantear que es el mercado negro el que debe bajar precios frente a la escasez y los controles. Ni Gandhi, ni Mandela, ni Martin Luther King Jr. lograron contener focos violentos.

Si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella

La no-violencia y la masificación de las protestas no son variables inmutables de toda transición exitosa.  Supeditar el cambio a estas dos variables es como poner todas nuestras esperanzas en una potencial renuncia voluntaria de Nicolás Maduro-Emparan. Pienso que no tiene mayor sentido encasillarse en escenarios deterministas o ideales.

Por un lado, estudios recientes sugieren que el éxito de una campaña de cambio de régimen depende más de su efectividad que de su naturaleza -no promovemos la violencia sino la honestidad intelectual. Por su parte, las jornadas de protesta durante la transición chilena no fueron multitudinarias, más bien segmentadas. Esto no sólo contradice el carácter infalible de una de las variables, también demostraría que los conflictos se ganan con recursos disponibles, no con deseos.

Ante la dificultad inducida de masificar, apostaría a la resistencia proactiva-pacifista de la vanguardia, que fatigue, desmoralice y divida al contrario en las instancias interna, institucional e internacional. Cada vez que converjan esos tres elementos, el punto de ruptura podría ocurrir.

Como muestra un botón, el Ministro de la Defensa, Padrino López, acaba de reconocer públicamente que la GNB ha cometido atrocidades en las protestas. Esto no sólo evidencia el inocultable malestar del ejército al respecto, también trasluce divisiones y rivalidades en la propia Fuerza Armada. Un segundo aspecto destacable es la confirmación por parte de otra institución –además del Ministerio Público-, acerca del uso desproporcionado de la fuerza en contra de civiles. A confesión de parte, relevo de pruebas…

A la fecha, las protestas presentan un balance general positivo y están contribuyendo a elevar el costo político de las medidas de la dictadura. El principal reto de sustentabilidad no es ni la masificación ni los conatos de violencia aislada –que condeno rotundamente- sino la resistencia en sí –cuánto tiempo estamos dispuestos a permanecer en la calle bajo represión deliberada y sistemática.

Prospectivamente, esta crisis aumenta el riesgo de un escenario donde los cerros bajan en Caracas y se fusionan con la vanguardia opositora. Si fuera el caso, no sólo ocurriría un fenómeno de masificación, también me temo que la estampida no será para hacer vigilia.

🔐 Claves del activismo no-violento en Venezuela

🔍 La táctica de la dictadura  es generar violencia en las protestas para espantar a la gente y deslegitimar la causa

🤷🏻‍♀ Seamos realistas, esa táctica es efectiva por dos razones: (1) las protestas ahora no son masivas y (2) produce violencia aislada.

💡 ¿Qué hacer? La clave más importante es la palabra RESISTENCIA. La ofensiva de la lucha no-violenta es el desgaste y la división del contrario. El primero que se canse, pierde. Literalmente, no es retórica.

🏋🏻 Si resistimos, es cuestión de tiempo para que la dictadura caiga porque no tiene recursos suficientes para mantener a sus represores bien dotados, moralizados y cohesionados.

🤺 Si te enfrentas a los represores, pones en peligro tu vida y la de los demás. No vas a ganarle a los represores en su terreno violento porque tienen armas superiores.

🏋🏻🏋🏻 Resistir pacíficamente no es dejarte matar ni golpear, tampoco responder violentamente 🔥. La rutina efectiva es replegarse y regresar sucesivamente hasta que los represores se cansen o les ordenen retirarse.

🌈 No te desanimes si la protesta en tu zona no es masiva. Lo que define éxito es el trabajo de hormiga.

👨‍👩‍👧‍👧 La multiplicación de protestas como la de tu zona en todo el país es lo que tiene a la dictadura perdiendo ¡Continúa resistiendo en grupo!

🚫 Nunca protestes ni llegues a un punto de concentración solo. Existen grupos organizados. Únete.

🗣 📞 Usa la palabra DICTADURA lo más que puedas para referirte a la DICTADURA. La DICTADURA le tiene miedo a la palabra DICTADURA y está moviendo cielo y tierra para quitarse la imagen.

👂🏼👂🏼 No asumas que tus razones para repudiar a la dictadura son iguales a la de los demás. Habla directamente con las personas, entérate por qué quieren cambio y personaliza tu mensaje a sus motivaciones.

🖋 @Claudiopedia