El perfecto idiota venezolano

piv

¿Es moralmente aceptable que alguien se haga el desentendido frente a la muerte, represión y encarcelamiento de seres humanos como medidas de retaliación política?

Este diálogo es una estafa

Una cosa es el diálogo necesario para negociar los  términos de un armisticio o de un acuerdo de paz y otra el diálogo hipócrita y servil. Apoyo y promuevo el primero pero rechazo y denuncio contundentemente el segundo porque no es más que la paz de Versalles.

La paz de Versalles

Hago la analogía con la negociación que puso fin a la primera guerra mundial pero que, a su vez, determinó el inicio posterior del conflicto armado más sangriento que haya conocido la humanidad, la segunda guerra mundial.

Por si quedaban dudas de que la propuesta de diálogo de Maduro es chimba, la censura impuesta en la Organización de Estados Americanos (OEA) a la parlamentaría venezolana María Corina Machado (MCM) devela que el chavismo lo único que está promoviendo, cual lobo vestido de caperucita, son conversaciones que prolonguen su subsistencia en Miraflores, no así una salida beneficiosa para ambos sectores políticos.

En negociación de conflictos, el reconocimiento y beligerancia del adversario constituye el punto de partida de cualquier alternativa pacifista. En tal sentido, el chavismo acusa a MCM de ser uno de los líderes de las protestas disidentes pero la discrimina, cercenándole al sector político al que pertenece la libertad de expresar su versión de la historia en el ámbito internacional.

Si el gobierno mediante sus petro-tácticas cierra espacios de diálogo en el seno de la OEA, ¿puede esperarse que tenga una aptitud distinta a nivel interno, donde cuenta con mayor control y rango de acción política?

La paz de Versalles fue un rotundo fracaso porque no terminó con la guerra en Europa, la difirió del año 18 al 39, a través de un arreglo basado en la humillación del adversario, el cual alimentó el revanchismo y nacionalismo alemán.

Maduro, aprovechándose de su investidura presidencial, mantiene una estrategia de diálogo insultante y avasallante de su contraparte política. Ese tipo de paz no es viable y de implementarse no será duradera.

¿Por qué el gobierno quiere la paz de Versalles?

El chavismo necesita disminuir las tensiones internas en el seno de la Fuerza Armada antes que el asunto pase a mayores. En los últimos 15 años lo ha logrado a través de dos mecanismos fundamentales: promoviendo procesos electorales de todo tipo y de diálogo con la oposición. La estrategia tiene bastante sentido y efectividad para apaciguar a cualquier militar descontento, al fin y al cabo ¿no queda en duda la legitimidad política de un alzamiento militar en contra de poderes recién electos “democráticamente”? La ruta electoral también calma las aguas puesto que si los políticos opositores re-legitiman el sistema, resulta más complicado justificar una desobediencia cívico-militar.

A falta de elecciones inmediatas, hay que echar mano del dialogo, tanta veces invocado e irrespetado por ambos sectores políticos.

Al respecto, la experiencia de pacificación colectiva más emblemática que recuerde, ocurrió en el marco de la llamada mesa de negociación y acuerdos que, con la intermediación de la OEA, contuvo la violencia de las dos Venezuelas en pugna política a comienzo de la década pasada.

La OEA se autoexcluyó y el chavismo salió perjudicado

La censura de MCM en esta organización hemisférica representa una derrota política para Maduro y para la propia OEA.

Mis razones son básicas: Cuando políticos disidentes han denunciado a sus gobiernos ante la Organización de Naciones Unidas o en la OEA, la actitud de tales gobiernos ha sido la de restarle importancia a sus adversarios políticos al no oponerse a que éstos expresen sus reclamos en un escenario de libre circulación de ideas y debate democrático. La aludida obstaculización por parte de la diplomacia roja, envía el mensaje contrario, es decir, el gobierno venezolano está siendo percibido con la imagen de censurador al tiempo que impulsa el liderazgo político de su contrincante ante su audiencia internacional.

Por su parte, la OEA sale por la puerta trasera en esta crisis, regalándole la mediación del conflicto a la UNASUR, que continuará asumiendo el liderazgo y posicionamiento regional frente a los episodios políticos suramericanos.

La paz de Versalles no contendrá la violencia

A diferencia de coyunturas anteriores, hoy la oposición oficial no tiene liderazgo duro sobre todos los sectores civiles insubordinados. Los presos políticos, las destituciones de cargos, persecuciones de líderes de la MUD y el pacto que pudieran alcanzar los políticos tradicionales con el chavismo no apagarán, como no han apagado, todas las “candelitas”. Ello demostrará que ambos sectores ya no representan el sentir de la mayoría del pueblo y que estaríamos ante el riesgo inminente de un estallido social que, incluso, podría pasarle por encima a estos dialogadores.

claudioj.sandoval@gmail.com

http://www.eluniversal.com/opinion/140327/el-perfecto-idiota-venezolano

Siria, el país que no será

spqsEl ataque con armas químicas en las cercanías de Damasco el pasado del 21 agosto no sólo dejó 1400 civiles sin vida, entre ellos niños inocentes, también, cual tambor de guerra, aceleró el ritmo a paso redoblado de lo que pudiera convertirse en un inminente conflicto armado internacional, si se concretara la intervención bélica, pública y directa de Estados Unidos y los aliados de ambas partes.

Hechos admitidos y controvertidos

Tanto el Kremlin como Saadat Abad y el propio Palacio Tesheen reconocen dos verdades: por una parte Siria tiene armas químicas y, por otra, en el transcurso de la guerra se ha utilizado este tipo de armamento indiscriminadamente.

Y aunque el presidente Obama acusó al actual gobierno sirio de haber cometido este crimen en contra de su propio pueblo, el presidente Al Asad insiste que los rebeldes fueron realmente los perpetradores de la masacre.

La salida diplomática

El acuerdo alcanzado entre el diplomático estadounidense John Kerry y su homologo ruso Sergei Lavrov, el viernes 13 de septiembre, sobre la destrucción y/o evacuación total del arsenal químico sirio para mediados del próximo año, tiene futuro en la medida que exista la voluntad real del gobierno árabe de cooperar en esta dirección y dependiendo del desenlace de esta crisis a instancias de Naciones Unidas (ONU).

En Israel la propuesta no ha sido bien recibida y se denuncia que Siria está ganando tiempo con el propósito de esconder su arsenal, destruirlo y/o colocarlo parcialmente en lugares estratégicos para ser utilizado en caso de materializarse la intervención extranjera.

El informe de los expertos de la ONU

El mismo día que tuvo lugar el pacto ruso-estadounidense en respuesta a la matanza, el Secretario General de la ONU, embajador Ban Ki-moon, adelantó conclusiones del informe y acusó al mandatario sirio de cometer “numerosos crímenes contra la humanidad […]”. Entre líneas es posible leer que, internamente, la ONU está dispuesta a llevar el asunto hasta las últimas consecuencias, sin que deba descartarse su sometimiento ante el Consejo de Seguridad a fin de examinar una acción militar colectiva, de conformidad con lo previsto en el capítulo VII de la carta de la ONU.

Conclusiones y pronóstico

1.       A diferencia del derrocamiento de Hussein, no existe duda que el gobierno sirio posee arsenal químico y que en su país se han usado recientemente armas químicas en contra de combatientes y civiles.

2.       El manejo de armamento químico por los Estados se encuentra ampliamente regulado y su uso contra la población civil está absolutamente prohibido por el Derecho internacional. Incluso, cualquier agresión química efectuada por grupos armados fuera del control gubernamental genera la responsabilidad del Estado. La imposibilidad de las autoridades sirias de prevenir violaciones masivas de los derechos humanos en su jurisdicción hace recaer la responsabilidad [obligación] de proteger a la población civil en manos de la comunidad internacional quien podría intervenir legítimamente en el conflicto con el objeto de contribuir a restablecer la paz y seguridad en Siria.

3.       Con su proactiva participación en la hoja de ruta alternativa comentada en líneas precedentes, Rusia continua ratificando dos intereses geopolíticos prioritarios: en primer lugar, quiere evitar la situación de Afganistán, es decir, tener al adversario apuntándole desde el patio trasero; en segundo lugar, la deposición de Al Asad reduciría su cartera de aliados en la región. Subsidiariamente, la salida diplomática, previa publicación del informe de expertos de la ONU y de hechos desconocidos, le permitiría a Moscú lavarse las manos elegantemente en caso de verse obligado a no ejercer el derecho de veto en la ONU para impedir medidas contra el gobierno de Siria.

4.       La diplomacia de micrófono ejercida por Estados Unidos y Siria indica que ambos países están comprando tiempo en la espera de poder resolver asuntos internos. La Casa Blanca no solo necesita el apoyo del congreso, que ha abogado por el agotamiento de los mecanismos pacíficos, igualmente debe definir los términos de la potencial operación, como por ejemplo, quienes participarían en los despliegues terrestres de control del poder y de búsqueda del arsenal químico y, finalmente, cómo neutralizar la inminente respuesta armada de Irán. Ahora, Damasco está consciente que la amenaza estadounidense no es disuasiva por lo que le conviene prolongarla para apertrecharse mientras se abren otros caminos alternos.

5.       La situación histórica de Siria hace pensar que el país se fragmentará, con un sur independiente y los Altos del Golán anexados a Israel.

6.       Si bien la coyuntura siria pudiera ser evaluada como un estado guerra absoluta, según Clausewitz, es menester exhortar a las partes combatientes a deponer las armas y a negociar una administración del poder conjunta, inédita y adaptada a la realidad socio-política de la nación árabe.

claudioj.sandoval@gmail.com

http://www.eluniversal.com/opinion/130919/siria-el-pais-que-no-sera

Salida de Venezuela de Pacto de San José

svdsjDesde este espacio nuevamente lamentamos la denuncia efectuada por el gobierno de Venezuela a la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH). Esta intención de retiro de la CADH fue efectuada por la Cancillería el 10 de septiembre del año pasado y habría entrado en efecto el 10 de septiembre de 2013, según lo establecido en el artículo 78 de la CADH.

Ante esta situación, el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello, defensores de derechos humanos agrupados en otras organizaciones nacionales e internacionales, activistas, victimas, académicos y ciudadanos en general publicamos una petición por Internet, con el objeto de recabar más de diez mil firmas en expresión de nuestra inconformidad colectiva frente a lo sucedido. En este artículo parafraseo el contenido de esta petición.

En efecto, la salida de Venezuela este tratado de protección de derechos humanos es grave, ya que de forma manifiesta el gobierno venezolano está desconociendo los principios de progresividad, irreversibilidad e irrenunciabilidad de los derechos humanos consagrados en nuestra Constitución Nacional y en la CADH.

Por esa razón presentamos una comunicación ante Comisión Interamericana de Derechos Humanos (la Comisión) invitándola a solicitar una opinión consultiva a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) con respecto al régimen de retiro del Pacto de San José ya que el sistema interamericano, conformado a partir de la CADH, está pasando por un periodo de vulnerabilidad extrema a causa de esta acción temeraria por parte del Estado venezolano, lo cual, adujimos, pudiera traer como consecuencia el retiro unilateral o colectivo de los países agrupados en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

En el ámbito nacional, se introdujo una acción de nulidad de esta denuncia ante la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en septiembre del año pasado, la cual aún no ha sido decidida por esta instancia.

Consideramos que con esta acción del gobierno de Venezuela se debilita y cercena el derecho de petición que tienen los venezolanos de acudir a la Corte IDH en la búsqueda del amparo de sus derechos humanos, tal y como quedó consagrado en los artículos 44 de la CADH y 31 de la Constitución de Venezuela. Como resultado de lo anterior, la Corte IDH dejaría de examinar violaciones a derechos humanos cometidas por el Estado venezolano con lo cual estas violaciones quedarán impunes y las víctimas sin reparación cuando internamente el sistema judicial haya fallado en su misión de impartir justicia.

Sin embargo, reiteramos que, alternativamente, las víctimas podrán presentar sus reclamos internacionales ante la Comisión y el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Albergamos la esperanza que las autoridades recapaciten y que en un futuro, Venezuela pueda participar activamente a instancias del sistema convencional instaurado a partir del Pacto de San José.

claudioj.sandoval@gmail.com

http://www.eluniversal.com/opinion/130912/salida-de-venezuela-de-pacto-de-san-jose

Sin constituyente no hay paraíso

¿Sobre cuál tema existe consenso nacional absoluto en Venezuela? Sin duda, tanto chavistas, como opositores e independientes hablarían de la necesidad de concretar un cambio social.

Formalmente, uno de los pasos ineludibles en el camino hacia el desarrollo de Venezuela implica la negociación de un nuevo contrato social, es decir, la estipulación de reglas de convivencia que verdaderamente reflejen los usos, modos y costumbres de la sociedad Venezolana. En definitiva, se requiere una nueva constitución para la refundación de la República.

¿Otra constitución? Sí, estimado lector, una vez más y cuantas veces sea necesario la sociedad deberá sentarse y ponerse de acuerdo sobre una fórmula autóctona de convivencia pacífica en torno a lo político, social, económico y jurídico.

¿Por qué la Constituyente les conviene a todos?

La principal ventaja política para la oposición radica en que le permitiría acortar los lapsos electorales. Esto significa que a partir de este proceso pueden llegar a Miraflores antes del 2019.

El chavismo también tiene mucho que ganar. En primer lugar, esta cruzada le ayudaría a apartar la atención de los problemas que adolece el país, particularmente el económico (inflación y escasez). En segundo lugar, tendrían la oportunidad de diseñar una Constitución a su gusto y medida, pues, entienden que la Constitución del 99 (CRBV) se quedó corta y no es revolucionaria sino reformista. De hecho, Elías Jaua afirmó en enero, con ocasión al asunto de la sucesión constitucional, que debíamos transcender las formalidades burguesas contenidas en nuestra Carta Magna vigente. En tercer lugar, ustedes controlan el CNE, de manera que podrían mover sus teclas para alcanzar la mayoría en la Asamblea Nacional Constituyente para que la constitución que de allí emane, sea ulteriormente aprobaba por el pueblo mediante elecciones.

Para los independientes, una constituyente representa la posibilidad de contribuir a establecer las bases del Estado conforme con nuestra cultura e identidad, vale decir, los valores propios de esta latitud. Pues se entiende que la actual CRBV si bien generosa en derechos y garantías, contempla un estado de Derecho importado, un sistema principalmente positivista-liberal-burgués que fue innovador en el siglo XVII pero que ha quedado desfasado frente a las nuevas realidades del siglo XXI.

Desventajas para los sectores interesados

Para el gobierno, todo escenario electoral de importancia nacional e internacional (presidenciales, referéndum y constituyente) siempre será un arma de doble filo ya que, por una parte, coloca en tela de juicio la continuidad de su revolución y le obliga a negociar con los máximos custodios del poder (los militares) y, por otra parte, la ruta electoral fraudulenta ha sido, hasta ahora, su mejor fuente de relegitimación.

Con respecto a la oposición e independientes, el problema real del fraude electoral les impone un desafío, en caso que los constituyentes chavistas ganen mayoritariamente de forma ilegal o que una eventual constitución chavista sea aprobada en elecciones fraudulentas, deberán revertir la trampa o el castrismo a la venezolana se perpetuará en el poder indefinidamente, por su culpa (quien no es peón que no se alquile, reza el refrán).

Conclusión

La sociedad venezolana no es ni liberal ni castro-comunista. A pesar de los pesares, el país necesita tomar definitivamente un rumbo concreto y por la calle del medio, ya sea socialista autoritario o democracia a la venezolana. Mientras no nos sinceremos en cuanto a lo que somos, lo que queremos lograr como sociedad y tengamos un proyecto profundamente venezolano plasmado en una hoja de ruta, seguiremos a la deriva, involucionando y perdiendo ventaja competitiva con el resto del mundo. ¡Todo depende de nosotros!

http://www.eluniversal.com/opinion/130725/sin-constituyente-no-hay-paraiso

3 Pasos para derrotar a Castro

El punto de partida de la salida democrática a la crisis política venezolana es la resolución del problema electoral. El CNE es el principal pilar político del chavismo, su fuente de relegitimación.

Si se derrumba su pilar electoral, la revolución caerá automáticamente, cual efecto dominó.

Ahora bien, ¿cómo se desmonta democráticamente la trampa electoral? En principio, habría que exigir garantías de elecciones transparentes y confiables como condición previa a la participación electoral. No obstante, algunos ejemplos históricos, como la Revolución EDSA (Filipinas) y las Revoluciones de Colores (Yugoslavia, Georgia, Ucrania y Kirguistán), enseñan que los autócratas no suelen modificar los sistemas electorales fraudulentos sobre los cuales edifican su apariencia democrática.

Paso 1: Se debe votar

La participación ciudadana coloca la “papa caliente” en manos del gobierno. La Habana siempre estará dispuesta a activar el fraude si se ve obligada a hacerlo. En otras palabras, si los chavistas participan y la oposición se abstiene de votar, no es necesario hacer trampa.

Paso 2: Se debe ganar

Existe una gran diferencia entre perder por fraude y perder a pesar del fraude. Jurídicamente, toda ilegalidad debe ser denunciada. Políticamente, sería irresponsable sumergir al país en una crisis basándose en las formas, desconociendo el fondo; vale decir, la voluntad mayoritaria de un pueblo trasciende las triquiñuelas realizadas por el poder de turno para engordar sus números.

Paso 3: Cobrar es la clave

En los 5 casos referidos en el segundo párrafo, cada victoria se definió postelectoralmente. Se sabía de antemano que los resultados electorales oficiales no reconocerían la voluntad mayoritaria de los electores. Ante el fraude institucional, las fuerzas opositoras tomaron acciones no violentas contundentes e ¡inmediatas! que produjeron la salida del poder de tales autoridades, ilegítimamente constituidas.

En el caso de Venezuela, la estrategia electoral de la oposición –impulsada por la MUD y Capriles–, es esperar los próximos comicios  presidenciales, con el as bajo la manga de la tendencia prácticamente- irreversible del decrecimiento histórico-electoral del chavismo. Se estima que aunque Capriles haya ganado el pasado 14 de abril, la brecha es tan pírrica que no justificaba su defensa a toda costa.

En términos de fechas, el chavismo tiene sus días contados. En este aspecto no se diferencia de cualquier otra tendencia política local o foránea. Sin embargo, quien espera el fin del chavismo desde su zona de confort corre el riesgo político de ser desplazado.

http://www.eluniversal.com/opinion/130718/3-pasos-para-derrotar-a-castro

Están raspados

Un país donde la política es un show tragicómico puede llegar a convertirse en la meca de dramaturgos y psiquiatras. En mi caso representa un verdadero dolor de cabeza cuando quiero opinar sobre aspectos sustantivos del Estado. Al fin y al cabo, ¿qué sustancia política puede extraerse de la paliza dada por los chavistas a una mujer indefensa en la Asamblea Nacional?

¿Son los políticos el problema más grave?

En cualquier lugar los políticos tienden a modelar valores propios de su cultura. Hagamos el siguiente contraste: si usted olvida su cartera en un sitio público sueco, seguramente la recuperará. Si el desfase le ocurre en Venezuela, probablemente alguien hurtará su pertenencia. En Suecia aquél que se atreva a sobornar a un policía se mete en problemas; en Venezuela los policías suelen matraquear a las personas. En Suecia la tolerancia a la corrupción es excepcional mientras que en Venezuela esa es la regla.

¿Cuál es la diferencia entre un político sueco y su homólogo venezolano? El escandinavo promedio es transparente y honesto ante la tentación.

Según reza la leyenda, Chávez era la principal piedra de tranca para el desarrollo de Venezuela. No obstante, su fallecimiento confirmó que el problema no es un hombre sino una sociedad con baja formación en valores ciudadanos y mayoritariamente transgresora del Estado de Derecho.

De manera que Chávez encarna lo que somos como sociedad.

Desafortunadamente, en este país abundan los Maduro y escasean venezolanos como el maestro José Antonio Abreu.

Capriles fue un bluff

La vida es como un juego de cartas, debes jugar lo mejor posible con la mano que te toque. A pesar de que el flaco no es precisamente un trío de ases, el paraguas de su liderazgo representaba la opción más plausible para movilizar a los ciudadanos y exigir elecciones limpias.

Por eso cuando Capriles me pidió ayuda, yo me comprometí públicamente a apoyarlo bajo tres condiciones: si le hacían fraude debía 1) denunciarlo, 2) desconocer los resultados y 3) ser fiel a esa ruta hasta sus últimas consecuencias.

Sin embargo, Henrique rompió su promesa al tolerar la trampa y convenir la realización de las elecciones municipales en las condiciones irregulares que ya conocemos. Una apuesta que, si bien incongruente, no sorprende pues obedece a cálculos e intereses estrictamente personales (considera que Maduro no aguantará 6 años; electoralmente sigue creciendo y el chavismo decreciendo; no quiere conmociones sociales que empañen su nombre; en la gobernación de Miranda ya tiene una cuota de poder asegurada “mientras tanto”).

Por mi parte, no me he movido de sitio, mi posición ha sido la misma antes, durante y después de las elecciones. Fue Capriles el que se apartó de esta lucha por la democracia.

El que tiene buena voz no manda a cantar a otro

Para los abstencionistas el error de Henrique es la razón que justifica la no participación como solución electoral.

Nada más alejado de la idoneidad. Que Henrique haya reculado no sugiere que deba desecharse la alternativa del voto; por el contrario, ello significa que hay que votar, ganar y, sobre todo, cobrar.

En Venezuela la abstención tuvo su oportunidad de oro en las elecciones parlamentarias del año 2005. Luego del rotundo fracaso de esta estrategia, los abstencionistas culparon a los políticos por no haber deslegitimado al régimen con el 80% de abstención resultante. Pero ¿por qué ellos no tomaron ventaja de la coyuntura y se colocaron al frente de la lucha? ¿No era éste el chance esperado para posicionar su visión y dejar en segundo plano a los partidos? Claro, soñar no cuesta nada… La verdad es que los abstencionistas no tienen el liderazgo que se atribuyen. Por otro lado, ¿hay algún caso exitoso en la historia de la humanidad de liberación popular mediante la abstención?

Con la negativa del CNE de realizar la auditoria conforme a los estándares legales e internacionales, tanto propios como extraños dudaron del carácter fidedigno de los resultados. La deslegitimación del ente electoral fue posible gracias a la participación ciudadana y al trabajo de Capriles junto a su equipo de campaña. Hay que reconocer que el flaco dio lo mejor de sí mismo. No es justo entonces exigirle un esfuerzo superior a su capacidad intelectual.

En dos platos

Existe un grave problema educativo en el país. Mientras no se resuelva, Venezuela seguirá siendo semillero de la clase de políticos que está dominando actualmente la esfera del poder público, quienes, por cierto, no son tan distintos a la mayoría de sus conciudadanos.

La oposición no debería convalidar la celebración de elecciones hasta que exista, efectivamente, garantía de confiabilidad y transparencia. Alternativamente, la participación en elecciones viciadas pudiera ser viable solo si va de la mano de un liderazgo dispuesto a ¡cobrar!, aunque tenga que sacrificar (“mientras tanto”) su preciada zona de confort.

Baja el telón.

http://www.eluniversal.com/opinion/130523/impugnacion-internacional-de-la-eleccion

Impugnación internacional de la elección

Ante la indiscutible falta de independencia de poderes en Venezuela, Henrique Capriles se vio obligado a anunciar la posibilidad de acudir a instancias internacionales para exponer su denuncia sobre las irregularidades suscitadas durante el pasado evento electoral del 14A. En efecto, existen varios mecanismos judiciales y cuasi-judiciales donde pudiera presentarse este caso.

La mala noticia

El tiempo. Este tipo de procesos puede durar, en rango, entre 4 y 6 años. En el mejor escenario el pronunciamiento del órgano internacional tendría lugar en la última etapa del período constitucional 2013-2019. Evidentemente, esta coyuntura, como el término lo indica, se encuentra supeditada a un ámbito temporal más reducido, entendiéndose que la crisis de gobernabilidad que sufre el país no aguanta 4 años de espera en torno a lo que pudiera decidirse fuera de nuestras fronteras.

¿En cuál jurisdicción debería Capriles ejercer una acción legal?

La opción más conveniente es el sistema universal de derechos humanos (DDHH) de las Naciones Unidas (ONU). Concretamente, su Comité de DDHH ofrece mayores ventajas en contraste con el Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos (SIPDH). Más allá de los aspectos procesales (el tema de la competencia contenciosa de la Corte Interamericana de DDHH , de concretarse el retiro de Venezuela de la Convención Americana de DDHH, y el mecanismo de la Declaración Americana), en este momento el impacto y nivel de legitimidad de un pronunciamiento regional sería inferior al que emane de una institución global como la ONU. Más aún, es un hecho que tanto la Comisión Interamericana de DDHH como la Corte IDH están un tanto debilitadas con el proceso de reforma del propio SIPDH, y su reputación tampoco vive el mejor momento como consecuencia de las campañas de descrédito impulsadas por Venezuela y los demás países que conforman la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Unido a lo anterior, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia ha construido una doctrina pacífica y reiterada en cuanto al control de las sentencias provenientes de la Corte IDH, con el objeto de evadir su cumplimiento y aplicación en Venezuela.

Mientras que en lo relativo al Comité de DDHH la situación es totalmente diferente porque goza de respeto unánime en la región al punto que Venezuela, por ejemplo, debió aceptar en silencio la condena que le fuera impuesta por este órgano en noviembre del año pasado (comentada detalladamente en mi artículo “ONU presiona a Venezuela por caso Cedeño”).

La buena noticia

Una decisión emanada de una autoridad con intachable trayectoria internacional que ordene la repetición de las elecciones en condiciones justas, transparentes, imparciales y confiables, serviría como muro de contención democrático ante todo detentador del poder que carezca de legitimidad de origen en esta etapa poschavista, incluyendo no sólo a Maduro sino también a su eventual sucesor…

Pretender gobernar haciéndole trompetillas a tal decisión autoritativa exige pagar un alto costo político, presumiblemente, intolerable a nivel de los organismos multilaterales del hemisferio americano, incluso, para los chulos más allegados de la revolución.

Un dictamen de esta naturaleza del Comité de DDHH pudiera ser la base política (aunque un cínico hablaría de excusa) para que los verdaderos factores determinantes del poder en este país pongan a Maduro -o a su eventual sucesor- entre la espada y la pared: ¡haces elecciones a la cuenta de tres y llevo dos!

Sin emocionarse por favor

Que una instancia internacional de las referidas decida a favor de la oposición, no significa que Capriles será presidente. Significa que Maduro habría estado ocupando el poder ilegalmente y que tanto él como los poderes públicos súbditos a su “autoridad” son ilegítimos.

De manera que la alternativa jurídica internacional (judicial o cuasi-judicial) no representa la salida a la crisis. Más bien podría llegar a convertirse, apenas, en una de las rutas más largas que conducirían indirectamente a la solución. Sin embargo, frente a las actuales circunstancias, no quedaría más opción que agotar todos los medios pacíficos que sean necesarios para resolver este conflicto.

http://www.eluniversal.com/opinion/130523/impugnacion-internacional-de-la-eleccion