¿Por qué la negociación sería inútil?

Pienso que la negociación es la mejor alternativa para alcanzar reglas mínimas de convivencia civilizada. Se trata de una postura que he venido predicando en mis análisis durante años (por ejemplo, “Las claves del diálogo (propuesta)”; “Las sanciones de Trump”; “¿Hacia dónde va Venezuela ahora?”; “Henry, escucha con humildad”; “El perfecto idiota venezolano”; entre otros).

Partiendo de la comprobada inviabilidad del modelo socialista y del nivel de devastación socio-económica de la nación, el principal objetivo de una negociación no puede ser un pacto de cohabitación entre las partes, sino la estipulación de los términos de la salida de Maduro.

Ahora bien, incluso si la autocracia aceptara esta condición elemental, el éxito del proceso no estaría garantizado, toda vez que la MUD-AN, aun sin capacidad de lograr el cambio por sí sola, se muestra indispuesta a conceder recompensas a actores claves.

La MUD-AN no está tendiendo puentes

La negociación exitosa es una forma de transacción porque implica contraprestaciones: cedo una cosa a cambio de algo. En este sentido, considero que la MUD-AN está cometiendo tres errores. En primer lugar, excluye de su pacto de gobernabilidad al chavismo descontento. En segundo lugar, en la MUD-AN impera la corriente que menosprecia a la Fuerza Armada, a pesar de que el ejército no sólo es un factor de poder real sino también el principal sostén del régimen. El tercer error tiene que ver con las constantes amenazas generalizadas en contra de funcionarios públicos y de la FANB, las cuales incluyen cárcel y toda clase de desgracias inenarrables.

Bajo esta perspectiva, la MUD-AN pareciera compartir con el régimen un mismo enfoque frente a la crisis: la ley del embudo. Y con esa postura implícita, lo que se nos muestra públicamente es que la MUD-AN toma distancia, en lugar de concretar alianzas de gobernanza con dos de los factores que pueden materializar el punto de quiebre y capitalizarlo.

Tipos de salidas negociadas

En política comparada se estudian dos grandes mecanismos: la ruta electoral y el gobierno interino. En el primer caso, el acuerdo gira en torno a la realización de elecciones competitivas dentro de un plazo perentorio, con votación libre, universal, directa y secreta,  y donde el propio régimen puede participar.

En lo que respecta al gobierno interino, en algunos casos está conformado por miembros de la oposición y del antiguo régimen y en otras experiencias la ruptura es total. A diferencia de la salida electoral, el nuevo gobierno estaría encargado de estabilizar el Estado antes de que se celebren elecciones.

¿Cómo se llega a la negociación exitosa?

Tienes que compartir cuotas de poder con la FANB y el chavismo descontento. También debes ofrecer salvoconductos a actores estratégicos del régimen para reducir el costo de salida e incentivar la cooperación. Por ejemplo, en el caso de la transición chilena –invocada con frecuencia por los políticos-, la oposición no se enfrascó en propuestas humillantes y dramáticas para su contraparte, el General Pinochet.

El régimen debe dar el primer paso

Si bien existen divisiones y crisis de liderazgo en la oposición, la situación del chavismo es similar. Su líder oficial, Nicolás Maduro, es objeto de fuertes presiones internas que promueven la toma de decisiones polarizadas sobre este asunto.

Aunque la casa por cárcel para Leopoldo López es un avance, resulta insuficiente. En este momento, Maduro tendría que (1) frenar su “constituyente” y (2) presentar públicamente sus condiciones-aspiraciones de modo, tiempo y lugar para aceptar el cambio de régimen. De lo contrario, el diálogo es más de lo mismo, una iniciativa de mala fe para ganar tiempo en el poder y continuar al margen del orden constitucional.

Enlace de fuente:http://www.lapatilla.com/site/2017/07/24/por-que-la-negociacion-seria-inutil-por-claudiopedia/

Sanciones a Venezuela: ¿Estrategia acertada?

Las sanciones contra Venezuela podrían ser unilaterales y/o multilaterales, dependiendo de si provienen de un país particular o de un bloque de países, por ejemplo, Estados Unidos o la Unión Europea, respectivamente

Bajo el Derecho Internacional podría debatirse si la reacción unilateral o multilateral de las sanciones contra Venezuela que esta semana han asomado Estados Unidos y la Unión Europea encuadra en lo que se conoce como retaliaciones o contramedidas. De ello también depende la legalidad y legitimidad internacional de cualquier sanción.

Las potenciales sanciones tendrían, al menos, tres implicaciones previsibles en los ámbitos económico-financiero, militar y sociopolítico. En ese sentido, Venezuela podría ser incluida en la lista de países con régimen especial de exportación de ítems de uso dual o reciproco. Ello conllevaría controles que dificultarían la exportación e importación de productos y servicios desde y hacia Venezuela.

La prohibición de asistencia económica sería otra forma de sanción. Si la medida proviene de Estados Unidos el alcance e impacto no sólo sería unilateral, sino también multilateral en caso que incluya veto sobre préstamos de instituciones financieras como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Existe otra variedad de contramedidas, generalmente denominadas restricciones financieras misceláneas. Eso involucraría la prohibición de compañías sujetas a la jurisdicción sancionadora de realizar transacciones comerciales con empresas del estado venezolano, incluidas Pdvsa, Citgo, la CVG, por mencionar algunas.

En el campo de seguridad y defensa las sanciones pueden comportar la prohibición de venta de armas y productos y servicios asociados al armamento de tipo bélico, como repuestos para unidades de combate y entrenamiento operativo de esas tecnologías.

Considero que para el caso actual del país las sanciones generales de cualquier naturaleza contra Venezuela son contraproducentes. He sostenido y promovido el establecimiento de sanciones individuales contra personas naturales y jurídicas –particularmente funcionarios públicos– involucradas en violaciones de derechos humanos y acciones verificables para conspirar en contra del orden democrático establecido en la Constitución venezolana. Pero sanciones contra Venezuela no sólo afectarían al gobierno, sino también a la nación y de allí que los niveles de rechazo hacia esas medidas serían abrumadores. Concretamente, el impacto sociopolítico de sanciones contra el país sería significativamente negativo por varias razones.

En primer lugar, crearía la excusa perfecta para justificar el discurso de la guerra económica y la lucha contra el imperialismo. Ambos temas representan el argumento exculpatorio principal del gobierno frente a la crisis, aunque las principales encuestas señalan que la mayoría de los venezolanos atribuyen al Ejecutivo mayor responsabilidad ante la situación. De allí también derivan sus porcentajes elevados de impopularidad.

En otras palabras, existe el riesgo de que las sanciones generales victimicen al gobierno y potencien la polarización. Algo parecido a lo que observamos en Cuba, donde el embargo estadounidense sirve de excusa para cualquier aspecto negativo que impacte al gobierno. Ese tipo de medidas también pueden refrescar la popularidad de la elite gobernante, la cual apelaría a sentimientos nacionalistas legítimos para mantenerse en el poder ilegítimamente.

Más grave aún, dependiendo del alcance práctico de sanciones económicas generales, el caos y la crisis humanitaria causaría el colapso definitivo del Estado y una tragedia migratoria que impactará en todo el hemisferio, incluido el propio Estados Unidos.

En conclusión, el tema de la imposición de sanciones es muy delicado. En este caso particular, la lógica debe estar orientada a imponer contramedidas hacia personas específicas para elevar el costo político y económico en el gobierno, sin que ello cause daños colaterales a las verdaderas víctimas de la crisis: la mayoría de los venezolanos.

 

Publicado originalmente en http://alternos.la/2017/07/19/sanciones-venezuela-estrategia-acertada/

¿Y ahora qué?

El resultado del plebiscito comporta diversas lecturas, incluyendo algunas buenas noticias y otras no tan buenas. En primer lugar, se confirma que el fuerte de la MUD es su plataforma electoral, la cual incluye alta capacidad técnica y logística en esta área, así como efectividad a la hora de movilizar a millones de personas con fines electorales.

En segundo lugar, el plebiscito fue en esencia otra forma de protesta política, la más exitosa en los últimos meses en términos de masificación y no-violencia. Pienso que el régimen quedó completamente desarticulado, pues su estrategia de desmasificar y generar reacciones violentas mediante la represión no encajaba del todo con la dinámica de esta protesta. Por ello, los lamentables sucesos que cobraron la vida de una venezolana en Catia y dejaron varios heridos, a manos de partidarios del gobierno, fueron excepcionales.

Indistintamente de la precisión en relación con el número total de votos, lo cierto es que millones de venezolanos salimos a la calle a manifestar en contra de la dictadura, lo cual disipa algunas dudas en torno a la capacidad de la MUD de masificar la protesta. Ahora bien, un reto pendiente de la MUD es el de movilizar a millones de seguidores con ocasión a otras formas de protesta fuera del campo electoral.

A mi modo de ver, un mensaje directo e importante de esta experiencia es que la mayoría de los venezolanos no están dispuestos a marchar o a plantarse en la calle bajo el liderazgo MUD. Es decir, el mensaje de la gente a la MUD fue el siguiente: si me pides que vote, salgo a la calle y me verás multiplicado en millones. No obstante, sería erróneo interpretar que a partir del 16 de julio existen millones de personas activadas para participar en la defensa de la democracia mediante mecanismos distintos al electoral.

Una cosa es votar y otra muy distinta es resistir la represión del régimen. Esto explicaría por qué la vanguardia de todas las marchas totalizadas en los últimos tres meses se cuenta por cientos de miles, mientras que la vanguardia del plebiscito sumó millones en tan solo un día de protesta.

El evento también nos dio a saber que en lo que respecta al ámbito electoral, los mecanismos de acción colectiva de la sociedad civil organizada se han fortalecido a nivel nacional e internacional.

La mala noticia

Si existía alguna probabilidad de que Maduro aceptara la realización de elecciones democráticas, el éxito abrumador del plebiscito liquidó tal escenario. En consecuencia, dentro del marco de los escenarios de ruptura, la salida electoral –la vía convencional- queda prácticamente descartada, mientras que la salida cívico-militar cobra mayor fuerza en el corto plazo.

Aunque la probabilidad de la salida cívico-militar es alta como mecanismo de ruptura, hasta ahora se muestra baja como escenario en el mes de Julio. Y el tema es que sin apoyo militar no hay cambio político frente a un sistema autoritario que cerró la ruta de elecciones democráticas. Quizás el resultado del plebiscito alterare el estado actual de las cosas dentro de la FANB.

Lo convenido

Las mayorías quieren votar. Sin embargo, las variables de la coyuntura indican que mientras Maduro desgobierne Venezuela, las probabilidades de elecciones democráticas son muy bajas. En ese sentido, la MUD y la AN están obligadas a crear condiciones para satisfacer ese deseo de las mayorías. Un paso ineludible en esta dirección implica sacar a la cúpula gobernante de Miraflores.

A partir de esta semana, la AN y la MUD tendrán que confrontar al gobierno a cualquier riesgo. Vale aclarar que no se trata de una pretensión caprichosa, pues la ruptura política fue una consigna clave de la MUD en el año 2015 y luego convertida en prioridad a nivel de la Asamblea Nacional durante todo el 2016.

Resulta oportuno recordar que el pueblo le dio la mayoría a la oposición en la AN para que impulsara un cambio de gobierno, y si había duda de esto, el plebiscito acabada de ratificarlo.

Enlace de fuente: https://www.lapatilla.com/site/2017/07/17/y-ahora-que-por-claudiopedia/

Leopoldo López y la salida de julio 2017

¿Cuál será el impacto de la casa por cárcel otorgada a Leopoldo López (LL)? ¿Es posible que ocurra un cambio de régimen antes de agosto? ¿Cómo sería esa salida inminente?

La medida humanitaria a favor de LL permite mencionar tres escenarios, uno donde cataliza la salida de Maduro en un plazo perentorio, un segundo escenario donde, por el contrario, contribuye a mantener en pie al tambaleante gobierno, y un tercer escenario en cual su efecto no es significativo en ninguna de estas direcciones.

Por su parte, al no estar previsto oficialmente un mecanismo de negociación o de elección presidencial hacia una transición, la ruptura política en el corto plazo sólo podría ocurrir mediante una intervención militar. Ahora bien, este escenario no pareciera ser el más probable con respecto a las alternativas planteadas por las partes en conflicto –un “plebiscito” para el 16 de julio y la mal llamada Asamblea “Constituyente”.

Las dos nuevas variables de julio

Los últimos cien días de la crisis transcurrieron en el marco de protestas de calle, choques institucionales y presión internacional. El momento decisivo de la actual coyuntura podría ocurrir con la adición y convergencia de dos nuevas variables: el factor electoral y el factor militar.

Por ejemplo, las elecciones pautadas para este mes requieren el despliegue del ejército en las calles, como parte del plan de seguridad y defensa de la nación. En caso que la gente impida la realización del proceso electoral y/o genere una situación que obligue al ejército a intervenir, éste tendría que decidir si defiende a los protestantes o al régimen. Bajo tal perspectiva, el mes de julio facilitaría las condiciones que hicieron improbable la intervención del ejército en los últimos tres meses.

Esto nos llevaría al siguiente punto ¿podrá la gente, en efecto, impedir la constituyente y forzar una actuación castrense? Si fuera el caso ¿a quién protegería el ejército, al pueblo opositor o a la cúpula gobernante?

Leopoldo López como factor en julio

El régimen considera que este beneficio dado a LL es favorable, bien sea porque contribuirá a apaciguar la calle, produciendo un nivel de estabilidad política suficiente para alcanzar sus objetivos inmediatos, o debido a que no le genera costo político significativo.

Sin embargo, existe la posibilidad de que LL logre llenar el vacío de liderazgo en la oposición, moralice la protesta y canalice el descontento popular de forma tal que frustre los cálculos del gobierno total o parcialmente.

Semanas cumbres

La elite gobernante entiende que el proceso electoral constituyente y la concesión hecha a LL son armas de doble filo. No obstante, el riesgo de entregar el poder –costo de salida- sería superior e incomparable, a su parecer.

La fecha de liquidación de cualquier resquicio democrático-institucional en Venezuela ha sido fijada por el régimen. No tengo duda de que este mes será definitorio del panorama político venezolano para lo que resta del año.

Por último, me alegra sobremanera que LL hoy esté en su casa y en familia. Estoy convencido de que los niños merecen crecer con la presencia irremplazable de su papá. A pesar de que tenemos un reto gigantesco por delante, sueño con ver la restitución plena de la libertad colectiva de la nación venezolana y de todos los presos políticos, a partir de agosto.

Enlace de fuente: http://www.lapatilla.com/site/2017/07/10/leopoldo-lopez-y-la-salida-de-julio-2017-por-claudiopedia/

Why Leopoldo López, Venezuela opposition leader, was released from jail?

Venezuela’s most high profile political prisoner, Leopoldo Lopez, would be held under house arrest after spending more than three years in a military prison, the Supreme Court ruled today before dawn. Lopez was arrested in February 2014 and handed a 13-year jail term in 2015 for allegedly inciting violence during anti-government demonstations, officially known as “La Salida”. In this short analysis, I focus on one of the -at least- six reasons behind the measure.

quid pro quoThere is something certain about the news, it deals another major political blow to the government after three months of unrest that have left more than 100 repression-related casualties and deepened the crisis in a country with the worst performing economy in the world, according to data from the International Monetary Fund.

The ruling elite, who had provided systematic declarations rejecting “mercy” petitions for this opposition hardliner, is taking one important step back in an attempt to move forward with its overall goal of remaining in power indefinitely. How? July is the sort of D-Day for the Venezuelan democracy. The political events that are expected to take place this month- including potential elections of members of a fraudulent constituent assembly to rewrite the constitution under more favorable terms for the government (see my analysis on this issue here)- will shape Venezuela’s political landscape for the rest of the year –and,–perhaps, beyond 2017…

It is, therefore, natural that the regime wants to deescalate political instability through this bold move. On one hand, the government may want local and international public opinion to believe that it is not a unilateral act but a mutually agreed condition, as part of a new stage of the so-called “dialogue” that took place in 2016 and neutralized streets protests against the government until last March. Whether the government would succeed by implying that the opposition sold the people out and secretly negotiated co-optation and Lopez’s personal liberty at the expense of collective poverty is an open question.

On the other hand, there is a risk that Lopez’s political radicalization and potential popularity boost may fill the leadership gap that currently affects the opposition and help moralize their supporters in the wake of critical street events that have been scheduled within the forthcoming weeks.

Other variables explaining the government’s behavior may include the recent attack against Venezuela’s opposition-controlled congress, the desire to work on its undemocratic image at the local and international levels, its efforts to legitimize the government-controlled Supreme Court, a campaign to weaken Attorney General Luisa Ortega Diaz –who prosecuted Lopez as part of a political vendetta and now is challenging the regime – and an attempt to divide power-hungry opposition leaders.

The outcome of this episode will depend on the actions of each camp to gain leverage. Soon we will be able to observe whether the regime dug its own grave or was actually burying current opposition leaders.

Claudio J. Sandoval (Twitter / Linkedin / Instagram: @Claudiopedia), lawyer and political analyst.

Source: https://www.linkedin.com/pulse/why-leopoldo-l%C3%B3pez-venezuela-opposition-leader-from-jail-sandoval