Maduro sigue perdiendo la batalla internacional

El grande esfuerzo del gobierno por hacer frente a la fuerte presión internacional evidencia dos aspectos fundamentales: En primer lugar, a la cúpula gobernante todavía le importa la legitimidad internacional. En segundo lugar, Maduro intenta convertir esta presión en su propia versión del embargo estadounidense a Cuba.

Para un número significativo de observadores foráneos, el gobierno no había cruzado la línea autocrática hasta octubre de 2016, a pesar de los abusos de poder, la falta de independencia de poderes, el desconocimiento de la Asamblea Nacional y la existencia de presos políticos. Pensaban que como éste permitió elecciones suficientemente competitivas en 2015, se mantenía en los límites propios de un “régimen híbrido” (combinación del comportamiento democrático y autocrático).

Sin embargo, el bloqueo electoral por parte del gobierno fue la gota que derramó el vaso en la comunidad internacional. Hoy es posible observar la percepción generalizada según la cual Maduro es un dictador.

En efecto, la reticencia del gobierno en cuanto a la definición del cronograma electoral está teniendo consecuencias negativas para su imagen internacional. Se estima que cuando en Venezuela haya elecciones nuevamente, será gracias a la presión internacional.

Esa percepción es importante porque presenta la situación en su contexto real: La realización de elecciones bajo presión no significa un restablecimiento del orden democrático sino un paso adelante para un cambio de régimen necesario, por la vía pacífica. En las transiciones del autoritarismo hacia la democracia, se entiende que el gobierno no hace elecciones de buena fe o por su compromiso con la democracia, sino porque no tiene una mejor alternativa.

Por esas razones, es poco probable que el gobierno de Maduro logre lavarse la cara en el plano internacional. Esto no significa que los países desconozcan a Maduro como presidente de Venezuela, durante el tiempo que le quede en Miraflores.

¿Para qué sirve la deslegitimación internacional? Quitarle la máscara democrática al gobierno lo golpea en dónde más le duele: acceso a financiamiento internacional. Con dieciocho años de mandato chavista, los venezolanos hemos aprendido algunas lecciones, por ejemplo, ese sistema nunca pudo ni podrá superar el rentismo porque gran parte del dinero que ha recibido, se diluye en el clientelismo y la corrupción como mecanismo populista para mantenerse en el poder. Impedir que la elite gobernante continúe arraigando ese modelo pernicioso en el seno de la sociedad venezolana, es uno de los resultados positivos que muestra este proceso de deslegitimación.

Por su parte, una de las metas de los organismos multilaterales como la OEA, es escrutar a los Estados miembros en torno a su orden democrático y alertar a la comunidad internacional sobre violaciones al sistema ¿Cuál es la utilidad de la Carta Democrática Interamericana (CDI)? La CDI no fue creada para quitar y poner gobiernos. En esta coyuntura particular por la que atraviesa Venezuela, la CDI ayuda a cerrarle los espacios de maniobra al gobierno y a encarrilarlo por el camino democrático ¿Cómo? La decisión por parte de los demás Estados miembros de votar a favor o en contra del gobierno venezolano, lo confronta con el respaldo/rechazo hemisférico de medidas radicales pasadas, presentes y futuras.

También, hay que tener en cuenta que la cúpula chavista necesita mantenerse en la dinámica de la legitimidad. Esto implica la idea de venderse como demócrata. Pero esa dinámica obliga a efectuar elecciones, pues se trata de un requisito mínimo que debe honrar todo demócrata. Además, de acuerdo al calendario electoral venezolano, en el país deben realizarse elecciones este año y el próximo.

Frente a esa espada de Damocles, al gobierno no le conviene salirse de la dinámica sino que lo saquen. Por este motivo, la suspensión y/o expulsión de Venezuela de la OEA resultaría contraproducente (muy distinto al caso de Venezuela en el MERCOSUR). Tal medida podría ser otra excusa frente a la crisis económica, la suspensión indefinida de elecciones y la profundización de la represión a la disidencia.

Aunque Miraflores intente sembrar la matriz de opinión de que la no suspensión de la OEA representa un triunfo diplomático, lo cierto es que mientras la comunidad internacional, incluyendo la OEA, continúe presionando al gobierno sobre el tema electoral, Maduro sigue perdiendo en el plano internacional.

Publicado en https://www.lapatilla.com/site/2017/03/27/maduro-sigue-perdiendo-la-batalla-internacional-por-claudiopedia/

Advertisements

Venezuela, Sandoval: “Trump avanti tutta, ora transizione”

“La parola chiave è transizione, che poi vuol dire cambiamento di governo; a pronunciarla è appena stato Rex Tillerson, il nuovo segretario di Stato americano”: a parlare con la DIRE è Claudio Sandoval, professore di diritto internazionale dell’Universidad metropolitana di Caracas, ora negli Stati Uniti per un corso ad Atlanta. Il tema delle lezioni è l’impatto della “revolucion bolivariana” sulle relazioni tra gli Stati Uniti e i Paesi dell’America Latina. Una storia già difficile che adesso, con l’ingresso alla Casa Bianca di Donald Trump e dall’altra parte Nicolas Maduro al posto di Hugo Chavez, rischia di prendere una piega ancora più preoccupante. “Di ‘transizione’ Tillerson ha parlato in un’intervista al blog ‘Latin America Goes Global’” dice Sandoval: “L’idea è che sia necessario un cambiamento, da realizzarsi attraverso elezioni, con una decisione popolare”.

Le relazioni tra Caracas e Washington erano complesse già ai tempi di George Bush e di Barack Obama. L’ultima conferma è un’inchiesta americana cominciata quattro anni fa, che questo mese ha portato alle sanzioni nei confronti del vice-presidente venezuelano Tareck Aissami. Proprietà e conti bancari confiscati con l’accusa, sottolinea il dipartimento del Tesoro, di avere “un ruolo di rilievo nel traffico internazionale di stupefacenti”. Secondo Sandoval, i risultati dell’indagine non erano stati resi pubblici da Obama per timore di compromettere il dialogo avviato dalla sua amministrazione con Cuba, alleata tradizionale del Venezuela.

Una preoccupazione che con Trump sarebbe saltata, anche per le pressioni esercitate sul neo-presidente dalle lobby del Congresso a maggioranza repubblicana. “A chiedere la linea dura è anzitutto il gruppo legato a Marco Rubio” spiega il professore. Convinto che le tensioni potrebbero crescere nonostante Trump appaia intenzionato a rafforzare un’alleanza anti-terrorismo con la Russia. “Per Mosca – spiega il professore – l’asse con Caracas ha un valore strategico che va al di là delle relazioni economiche”. In questo contesto si inserisce la mediazione in Venezuela della Santa Sede, attenta alle rivendicazioni popolari e in prima fila nel sostegno a un tavolo negoziale tra il governo e l’opposizione. “Al riguardo la politica americana è stata oscillante” dice Sandoval. “L’ultimo segnale è stata però la richiesta di scarcerazione di Leopoldo Lopez, il politico di opposizione più popolare, condannato a 14 anni di carcere”.

di Vincenzo Giardina, giornalista professionista

http://www.dire.it/21-02-2017/107182-venezuela-sandovan-trump-avanti-tutta-ora-transizione/

Estados Unidos contraataca

La opción de Washington en el caso de Venezuela ha sido la transición pacífica (cambio progresivo del régimen por la vía electoral). A manera didáctica, la implementación de esta política por parte de Estados Unidos puede ser observada en tres etapas, a saber:

i. Se inició un “diálogo bilateral” (gobierno a gobierno) que hizo posible el evento electoral del 6D. En efecto, algunos olvidan y otros desconocen que la fijación del cronograma para la celebración de las elecciones parlamentarias del año 2015, se la debemos a Thomas Shannon.

ii. Posteriormente, la Casa Blanca se embarcó en la ruta del -mal llamado- “diálogo” nacional, pero esta vez, viendo los toros desde la barrera. Sin dejar de considerar que la estabilidad política de Venezuela era prioritaria para Obama a los fines de garantizar la fluidez del plan de apertura en Cuba –la cual es subsidiada por el gobierno venezolano-, tampoco hay que dudar de la buena fe puesta por el gobierno norteamericano en el “diálogo”.

Lógicamente, el éxito del “diálogo bilateral” ofrecía incentivos para apostar por un diálogo nacional. Al fin y al cabo, el gobierno venezolano no sólo se había sentado en la mesa de negociaciones, también se comprometió a hacer las elecciones parlamentarias y cumplió su palabra.

Sin embargo, hubo un error de cálculo de ambas partes. El chavismo no midió bien el alto costo político de una derrota electoral –quizá confiaban en que lograrían hacer fraude masivo, con el respaldo de la Fuerza Armada.

Por su parte, el Departamento de Estado no previó el cambio fundamental de circunstancia en la segunda etapa: El gobierno no cedería espacios, pues el referéndum revocatorio implicaba su salida definitiva del poder. Además, el costo político del chavismo, asociado a darle una patada a la mesa (como se la dio), era bajo. Tampoco había mayor presión internacional (respetando la autoridad del Vaticano) ni local (la MUD decidió desmovilizarse).

iii. En la actual etapa, Estados Unidos (tanto la nueva administración Trump como el Congreso), ha lanzado un contraataque frontal, a nivel jurídico y diplomático. Las sanciones selectivas a funcionarios del gobierno venezolano y la activación de mecanismos multilaterales buscarían presionar al chavismo para que acepten la salida electoral.

Conclusión

Ante la debilidad de la oposición en el 2013-2015, Estados Unidos intercede y le gana al chavismo el primer round de la transición.

Esto generó un piso político mayoritario para la oposición en el 2016. Pero la MUD, ubicada en la pista de despegue que le fue dada, decidió no alzar vuelo y el chavismo supo aprovecharse de la situación hábilmente.

El 2015 y el 2016 ratificaron dos lecciones aprendidas para Washington. En primer lugar, para poder dialogar con Miraflores hay que ponerlos en tres y dos. La única forma de recibir concesiones de la cúpula gubernamental es bajo presión. En segundo lugar, a la actual oposición hay que tomarla de la mano para que camine, todavía no ha aprendido a caminar por cuenta propia.

Bajo esta perspectiva, el éxito del contrataque unilateral y multilateral que está ejecutando Estados Unidos contra el gobierno venezolano, dependerá del desempeño de la oposición venezolana en los próximos meses.

Publicado en http://www.lapatilla.com/site/2017/03/06/estados-unidos-contraataca-por-claudiopedia/

Adding Venezuela the List of State Sponsors of Terrorism: Potential implications

In recent weeks there has been a debate in Washington D.C. on whether Venezuela should be added to the List of State Sponsors of Terrorism. This debate has been fueled by intelligence documents that link Venezuelan high-ranking officials, including the new Vice President Tareck El Aissami, to members of the terrorist group Hezbollah.

Several economic, social, legal and political factors indicate that adding Venezuela to this list will not solve the problem but may make it worse. This Working Paper provides comments about some of the negative consequences of that potential policy, departing from the usual range of sanctions imposed on States with this designation, namely: a ban on arms-related exports and sales; controls over exports of dual-use items; prohibitions on economic assistance; and imposition of miscellaneous financial and other restrictions.

1. A ban on arms-related exports and sales

1. The United States will lose critical control of the military sector, as the Venezuelan government would be incentivized to replace its US imported arsenal with another technology. Supply of US arm-related items under strict standards is a better alternative as it could protect Venezuelans against repression and prevent a potential internal and/or regional armed conflict.

2. Venezuela’s armed forces still use American technology. The process to replace it may take several years as the acquisition of different weapons entails massive training programs and extra investment to successfully achieve the adjustment, among other practical aspects.

3. In case the United States decides to terminate arms-related relations with Venezuela, the government will have an excuse to buy technology from Russia, China and Iran, countries with geopolitical interests not only in Venezuela but in the entire hemisphere. This is a security threat to the United States since none of those three countries operate under democratic standards.

4. Furthermore, the United States would be giving away a market and losing whatever is left of its influence –in terms of doctrines and relationship- in the Venezuelan Armed Forces.

2. Controls over exports of dual-use items

5. Venezuela is not required to be included in this list to receive special treatment. The United States could implement different controls unilaterally.

3. Prohibitions on economic assistance

6. Venezuelans are in need of humanitarian assistance due to the ongoing economic crisis. If this measure is passed, the United States would not be able to support of Venezuela’s economic recovery.

4. Imposition of miscellaneous financial and other restrictions

7. Prohibition to U.S. firms from engaging in financial transactions with PDVSA and other state-owned companies may not lead to regime change but it could create energy-related instability in the United States for two reasons: first, one-third of Venezuela’s crude oil exports go to Texas refineries. Second, shortages in the US domestic market and overseas due to the crisis created by these prohibitions could raise oil prices.

8. Tax and other transactional obstacles for Venezuelan firms in the United States would clearly weaken what is left of the Venezuelan private sector.

9. Restrictions could entail limited access to financial mechanisms from the World Bank and the International Monetary Fund.

10. On the other hand, Russia and China are financially sustaining Venezuela’s government. If we connect this factor with the cases of Cuba and North Korea, we can conclude that financial restrictions and economic collapse are not correlated to regime change, as long as third parties provide the government minimum resources to keep running the state.

11. Any type of embargo against Venezuela threatens the stability of the entire region. A more dramatic humanitarian crisis in Venezuela boosted by an economic embargo not only will impact neighboring countries but it may also create a problem in the United States, caused by mass migration of Venezuelans, fleeing from the crisis.

Recommendations

1. At this moment, measures against Venezuela should not be general but take the form of targeted sanctions against officials involved in illegal activities.

2. The United States should continue its regional and international efforts, creating awareness of the Venezuelan crisis to push a hemispheric collective reaction in defense of Venezuela’s democracy.

3. Both targeted sanctions and international diplomacy will keep putting the Venezuelan government under pressure and may force them to agree upon a negotiated transition.

4. Chavismo is experiencing internal divisions. Both targeted sanctions and international diplomacy could boost a final split and lead to the breaking point. This will be particularly relevant for the rest of 2017 and 2018, when the regional, the municipal and the presidential elections should take place. As a result of said differences within Chavismo, those legitimate leaders excluded from power positions may be willing to negotiate a transition.

5. Extreme measures by the United States, such as including Venezuela in this list, could help the government remain in power indefinitely and strengthen its ties with enemies of the United States of America.