¡Vamos a dar la vida si es necesario!

Así lo expresaron los estudiantes vehementemente en su mensaje dirigido a la sociedad civil opositora y a los partidos políticos, en los eventos que realizaron, por separado, ambos grupos el pasado fin de semana para expresar su preocupación sobre la situación del país.

¿Por qué los estudiantes siguen protestando si Chávez volvió y el Tribunal Supremo de Justicia dijo que no había falta absoluta?

Jurídicamente, Chávez tenía carta abierta para seguir en Cuba cómoda e indefinidamente. Y ¿por qué fue trasladado a Caracas? Porque, a pesar de contar con una sentencia y con un permiso de la Asamblea Nacional, la gobernabilidad del país se le estaba saliendo de las manos al chavismo cubano sin Chávez, lo cual les obligó a tomar tal decisión política.

Que nadie crea que estamos en medio de una polémica sobre de formalismos jurídicos; aquí el problema es político. Y políticamente el planteamiento estudiantil es claro: ¿Tiene Chávez capacidad para gobernar, sí o no? Si puede hacerlo, debe gobernar, de lo contrario apártenlo definitivamente del poder.

Personalmente considero que esta situación, al igual que el traslado intempestivo del comandante, será decidido políticamente, con o sin sentencia y con o sin poder legislativo servil. Desde esta perspectiva, la lucha de los estudiantes, como grupo de presión, sigue teniendo sustento político.

En este contexto, el pueblo venezolano, chavista y opositor, está mayoritariamente de acuerdo en que este capitulo deber ser resuelto lo más rápido posible pues el país debe seguir su rumbo. Pero es el chavismo cubano sin Chávez quien tiene a los venezolanos y al mismo enfermo del timbo al tambo, siendo este un comportamiento que sobrepasa lo maquiavélico y peca de inhumano.

En otras palabras, si ya se sabe que Chávez, lamentablemente, ni siquiera puede juramentarse como Dios manda debido a su estado de salud, ¿quién es el adversario, el que dice la verdad y exige que se tomen cartas en el asunto o aquél que miente con falsas expectativas para mantenerse en el poder a toda costa, incluso maquinando a partir de la vida y dignidad de otro ser humano?

Advierto con preocupación que mientras la mentira e irresponsabilidad continuada esté apoderada de la nación, Venezuela seguirá enterrando jóvenes. Acaso ¿setenta años de sistemática violencia política no bastan? Venezuela forma parte del vergonzoso grupo de estados cuyas fuerzas de seguridad y/u hordas armadas ajustician, torturan y desaparecen jóvenes que luchan por sus derechos y reivindicaciones.

¿Será necesaria la muerte de estudiantes para que estos detentadores del poder se vean obligados a responderle a la nación con la verdad? ¿Será necesaria la muerte de hijos e hijas de este país para que la sociedad reaccione frente al estado de desconcierto que estamos viviendo gracias a esta camarilla de apátridas pro-cubanos? Si los estudiantes están dispuestos a morir, el chavismo cubano sin Chávez está dispuesto a matar. Ya lo han anunciado insistentemente: “esta es una revolución ‘pacifica’ pero armada”.

Basado en esa amenaza, no quedaría duda que si le llegase a pasar algo a cualquiera de estos valientes muchachos durante una protesta de resistencia no violenta, el responsable será el gobierno de Nicolás Maduro que tiene la obligación de salvaguardar la vida e integridad personal de los protestantes, sobre todo cuando la manifestación es pacifica.

http://www.eluniversal.com/opinion/130228/vamos-a-dar-la-vida-si-es-necesario

Chávez volvió obligado

El paciente no vino porque quiso sino porque lo trajeron anticipadamente ante el reto de gobernabilidad que atraviesa el chavismo cubano sin Chávez. En otras palabras, su regreso no fue por motu propio sino que, a nuestro entender, obedece a la presión ejercida por el sector castrense y la sociedad civil venezolana, dentro de un contexto de conflictividad que le impide al interinato Maduro darse el lujo de acumular gotas que derramen el vaso de la violencia en su contra.

Presión Militar

En efecto, a nuestras manos llegó una información sobre un documento con ocho puntos, firmado por militares de alto rango donde se le daba un ultimátum al chavismo cubano sin Chávez, exigiéndole el retorno inmediato del presidente electo a Venezuela so pena de una intervención armada unilateral.

La presión del pueblo chavista

Por su parte, la sociedad civil venezolana, si bien desarticulada, está reclamando activamente sus reivindicaciones como consecuencia de las recientes medidas económicas anunciadas por el ministro Giordani. Así por ejemplo, los trabajadores agrupados en organizaciones sindicales chavistas condenaron la depreciación del salario y pérdida de su poder adquisitivo desde que se hizo efectiva la devaluación monetaria.

En atención a este tipo de descontento, el retorno del comandante tuvo también una intencionalidad emocional dirigida a su gente, con el objetivo de anestesiar el impacto negativo generado por estas decisiones financieras en su calidad de vida. Al fin y al cabo, ¿Quién se atrevería a sublevarse en medio de una celebración?

La presión de los jóvenes disidentes

El pasado jueves 14 de febrero un grupo de valientes estudiantes venezolanos se encadenaron en la embajada cubana para rechazar la injerencia de los Castro en nuestros asuntos internos, a causa del entreguismo del gobierno de Chávez, y para demandar el regreso inmediato del comandante al país. Pues bien, en menos de 24 horas, el interinato Maduro mostró imágenes para dar fe de vida del mencionado líder y, posteriormente, en menos de 72 horas, presentó la noticia de que ya se encontraba en Caracas.

Si hay algo que verdaderamente pone nervioso al chavismo cubano sin Chávez es el desacato de los estudiantes en las calles de Venezuela. En este último acto de resistencia pacifica ocurrió algo muy peculiar y sensible: Los jóvenes recibieron un comunicado a nombre de oficiales de rango medio y generales activos donde exaltaban su defensa de la soberanía. Igualmente, algunos miembros de las fuerzas de seguridad, apostados en el sitio, dieron muestras de apoyo expreso y profundo respeto a la acción tomada por estos herederos de José Félix Ribas.

¡Volvió, volvió, volvió!

Esta situación constituye un retroceso para la forma descarada de gobernar del chavismo cubano sin Chávez. Por lo pronto, deberá colocarse su mascara nuevamente para disimular los viajes habaneros que habían sido excusados con visitas al convaleciente. El problema de esta relación de dependencia con Cuba es que, al violar nuestra soberanía, genera fuerte repudio por parte de la mayoría de los venezolanos y ellos lo saben.

Por otra parte, la semana pasada explicábamos cómo la sociedad civil estaba llamada a convertirse en un poder de contrapeso frente a las malas decisiones del gobierno. Las acciones ejercidas por la sociedad civil venezolana, representada en el pueblo chavista y los jóvenes disidentes, prueban que el gobierno no vacila en cederle cualquier tipo de espacio a los ciudadanos (así sea paz mental momentánea) cuando considera que su detentación del poder está en riesgo.

Sin duda, el jefe supremo de la revolución sigue siendo, incluso en su lecho, un muro de contención de la violencia total. En lo inmediato, esta movida habría apaciguado tanto a los uniformados como al pueblo chavista y a los estudiantes disidentes. Lamentablemente, la táctica no deja de ser paliativa ya que, de acuerdo a la información que manejamos, la enfermedad del candidato elegido es terminal.

Desde la óptica de la gobernabilidad, el chavismo cubano sin Chávez mantendrá, hasta que pueda, el desconcierto y confusión en torno a la aparición pública del comandante. Al respecto, harán exactamente lo mismo que venían haciendo, sólo que desde Caracas y con mayor peligro de que se filtre información confidencial. Esto, en un afán por tratar de estirarle la arruga a la inevitable situación pre-revolucionaria en la que se encuentra nuestra Venezuela actual, que guarda rasgos similares -por cierto- a aquella del periodo 1989-1993… ¿La recuerda?

http://www.eluniversal.com/opinion/130221/chavez-volvio-obligado

Artículo recomendado en este blog: Estrategia de la Unidad Electoral del 13 de enero de 2013.

Se busca sociedad civil con moto propia

Con la falta de transparencia e independencia del Poder Electoral venezolano, el Estado ha cerrado la opción de la salida electoral a la cada vez más volátil crisis política en Venezuela. En tal sentido, el asunto electoral, apenas constituye una de las estaciones a transitar, mas no el camino per se.

La etapa previa al anhelado episodio electoral implicaría la activación y movilización ciudadana en torno a dos grandes objetivos (sin exclusión de otros), a saber: 1) Lograr la depuración del proceso electoral (transparencia e imparcialidad); 2) Campaña de presión en rechazo a la injerencia cubana.
La historia de la lucha exitosa contra gobiernos que han secuestrado los poderes públicos destaca el desempeño excepcional de la sociedad civil. Las revoluciones de colores en Europa del Este y la Primavera Árabe son ejemplos palpables.

No es coincidencia que en Venezuela tengamos como hecho objetivo que las dos únicas oportunidades donde la oposición derrotó políticamente a Chávez tuvieron lugar en 2002 y 2007, con ocasión a las movilizaciones de la sociedad civil, representada por los gremios, sindicatos, campesinos, empresarios, tecnócratas y estudiantes.

En estas experiencias también se pudo observar cómo los partidos políticos fueron desplazados por los ciudadanos en vista de que las estructuras monolíticas partidistas habían quedado neutralizadas, viéndose obligados a cohabitar con el gobierno y a subsistir como parte del status quo.

Desafortunadamente, la sociedad civil venezolana hoy día se encuentra desmovilizada y su potencialidad como grupo de presión política no ha sido canalizada exitosamente por ningún liderazgo.

¿Por qué se justifica la reemergencia de la sociedad civil?

1. Las respetables iniciativas de la oposición incluyen únicamente a los partidos políticos y tienen un objetivo netamente electoral; mientras que la sociedad civil es más amplia y está compuesta por ciudadanos independientes, miembros de partidos políticos, sindicatos, gremios, estudiantes, campesinos, entre otros. Su objetivo no debe ser electoral, más bien, debe reivindicar sus luchas sociopolíticas; en este caso, exigir la conformación de un sistema electoral transparente e imparcial y el rechazo al control cubano de Venezuela y de nuestro destino. En síntesis, más que políticos estamos hablando de ciudadanos movilizados para exigir el respeto de sus derechos.

2. La oposición solamente cuenta con representantes políticos pero no cuenta con una representación importante de la sociedad civil venezolana. Mientras los políticos de la oposición se están preparando para participar en el calendario electoral impuesto por el CNE, con o sin “vicios”, la sociedad civil debe enfocarse en evitar que se realicen tales elecciones hasta que quede neutralizada la trampa o “vicio” electoral (término utilizado por la oposición política para referirse al proceso electoral venezolano).

3. Mientras los políticos coordinan con sus comandos de campaña electoral, la sociedad civil debe coordinar comandos locales, estadales y nacionales contra la injerencia cubana, en defensa de nuestra soberanía.

4. Los ciudadanos tienen el deber de tomar las riendas de su propio destino y exigir sus derechos sin intermediarios, lo cual constituye el principio fundamental de la democracia participativa y el ejercicio de la soberanía que reside en el pueblo. Ni el Estado, mucho menos los políticos tradicionales tienen la autoridad moral y jurídica de obligar a los ciudadanos a renunciar, como venezolanos, a exigir sus derechos directamente.

Como puede apreciarse, no estamos desmereciendo el rol de los partidos políticos sino presentando un manifiesto sobre la corresponsabilidad y complementariedad entre la sociedad civil y los políticos profesionales, que permita presentar a una oposición sólida, capaz de neutralizar las sistemáticas irregularidades cometidas por el Gobierno en detrimento de la imparcialidad del proceso electoral y la soberanía patria.

http://www.eluniversal.com/opinion/130214/se-busca-sociedad-civil-con-moto-propia