13 razones para ser disidente

1. Inseguridad. Una situación que va de mal en peor. Hasta ahora no vemos luz al final del túnel.

2. Inflación. El alto costo de la vida es evidente. La mayoría de los venezolanos cada día nos esforzamos más, pero tenemos menos calidad de vida.

3. Propiedad privada. Chávez está quitándole a la gente lo suyo. Su revolución arremete contra el honor, esfuerzo, coraje, emprendimiento, trabajo, constancia, perseverancia y disciplina de los venezolanos. Ahora el “nuevo” paradigma es la propiedad colectiva a la marxista. En otras palabras, de la noche a la mañana la revolución puede apropiarse de lo que tú y los tuyos han obtenido honradamente. Esa ha sido la suerte de muchos conciudadanos, dueños de fincas en el Sur del Lago, Apure y Barinas. También se han nacionalizado empresas altamente productivas en diversos rubros.

4. Inseguridad alimentaria. La soberanía alimentaria socialista, en la práctica, ha significado el debilitamiento del sector privado productivo y la importación de la mayoría de los productos que consumimos. El resultado es la escasez de los alimentos.

5. Desempleo. Los desaciertos de Chávez en el ámbito económico han mermado las fuentes de empleo formal, obligando a la gente a buscar medios de subsistencia dentro de la economía informal. Adicionalmente, existen, al menos, otros tres grupos de desempleados: 1) Aquellos que Chávez botó por ser “escuálidos” cuando tomó alguna empresa; 2) Los que perdieron sus puestos cuando presionó a tal punto a sus patronos que debieron cerrar las puertas (Caso RCTV, por ejemplo); 3) los venezolanos que aparecen en la lista Tascón.

6. Discriminación. Precisamente, la lista Tascón es la prueba más palpable del nivel de exclusión y marginación impulsado por Chávez en contra de todo aquel venezolano que piense distinto a él.

7. Desabastecimiento industrial. Este problema es tan grave que uno ni siquiera encuentra cabillas para construir una vivienda.

8. Fijación con el modelo cubano. Al menos el 95% de los venezolanos rechazamos el sistema totalitario impuesto por Fidel Castro en Cuba. Sin embargo, Chávez está empeñado en seguir el ejemplo de Fidel, a quien cataloga de padre y máximo líder.

9. Corrupción. Estamos cansados del atraco constante por parte de los choros de cuello blanco. Escándalos como PDVAL y del Maletín dejan a los adecos y copeyanos como niños de pecho frente a los boliburgueses.

10. Libertad de expresión. El caso RCTV, el expediente contra Globovisión y la lista Tascón se resumen en una misma oración: Retaliación política por expresar desacuerdo con Chávez.

11. Narco-Terrorismo. La mayoría de los venezolanos desaprobamos el mutuo coqueteo entre Chávez y las FARC.

12. Narcotráfico. No es un secreto que lideres cercanos al entorno presidencial (como el exgobernador Acosta Carlés) han mantenido vínculos estrechos con esta industria.

13. Irán. El gobierno de Mahmoud Ahmadinejad ha declarado públicamente su deseo de que el pueblo judío deje de existir. Los amantes de la paz y hermandad entre los pueblos rechazamos cualquier desarrollo de acuerdos de cooperación (en especial de tipo nuclear) con gobiernos peligrosos para la humanidad.

claudioj.sandoval@gmail.com

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13 razones para ser disidente

1. Inseguridad. Una situación que va de mal en peor. Hasta ahora no vemos luz al final del túnel.

2. Inflación. El alto costo de la vida es evidente. La mayoría de los venezolanos cada día nos esforzamos más, pero tenemos menos calidad de vida.

3. Propiedad privada. Chávez está quitándole a la gente lo suyo. Su revolución arremete contra el honor, esfuerzo, coraje, emprendimiento, trabajo, constancia, perseverancia y disciplina de los venezolanos. Ahora el “nuevo” paradigma es la propiedad colectiva a la marxista. En otras palabras, de la noche a la mañana la revolución puede apropiarse de lo que tú y los tuyos han obtenido honradamente. Esa ha sido la suerte de muchos conciudadanos, dueños de fincas en el Sur del Lago, Apure y Barinas. También se han nacionalizado empresas altamente productivas en diversos rubros.

4. Inseguridad alimentaria. La soberanía alimentaria socialista, en la práctica, ha significado el debilitamiento del sector privado productivo y la importación de la mayoría de los productos que consumimos. El resultado es la escasez de los alimentos.

5. Desempleo. Los desaciertos de Chávez en el ámbito económico han mermado las fuentes de empleo formal, obligando a la gente a buscar medios de subsistencia dentro de la economía informal. Adicionalmente, existen, al menos, otros tres grupos de desempleados: 1) Aquellos que Chávez botó por ser “escuálidos” cuando tomó alguna empresa; 2) Los que perdieron sus puestos cuando presionó a tal punto a sus patronos que debieron cerrar las puertas (Caso RCTV, por ejemplo); 3) los venezolanos que aparecen en la lista Tascón.

6. Discriminación. Precisamente, la lista Tascón es la prueba más palpable del nivel de exclusión y marginación impulsado por Chávez en contra de todo aquel venezolano que piense distinto a él.

7. Desabastecimiento industrial. Este problema es tan grave que uno ni siquiera encuentra cabillas para construir una vivienda.

8. Fijación con el modelo cubano. Al menos el 95% de los venezolanos rechazamos el sistema totalitario impuesto por Fidel Castro en Cuba. Sin embargo, Chávez está empeñado en seguir el ejemplo de Fidel, a quien cataloga de padre y máximo líder.

9. Corrupción. Estamos cansados del atraco constante por parte de los choros de cuello blanco. Escándalos como PDVAL y del Maletín dejan a los adecos y copeyanos como niños de pecho frente a los boliburgueses.

10. Libertad de expresión. El caso RCTV, el expediente contra Globovisión y la lista Tascón se resumen en una misma oración: Retaliación política por expresar desacuerdo con Chávez.

11. Narco-Terrorismo. La mayoría de los venezolanos desaprobamos el mutuo coqueteo entre Chávez y las FARC.

12. Narcotráfico. No es un secreto que lideres cercanos al entorno presidencial (como el exgobernador Acosta Carlés) han mantenido vínculos estrechos con esta industria.

13. Irán. El gobierno de Mahmoud Ahmadinejad ha declarado públicamente su deseo de que el pueblo judío deje de existir. Los amantes de la paz y hermandad entre los pueblos rechazamos cualquier desarrollo de acuerdos de cooperación (en especial de tipo nuclear) con gobiernos peligrosos para la humanidad.

En el 2012 Venezuela cuenta con tu voto. Unidos derrotaremos las visiones anacrónicas del pasado y del presente que pretenden adueñarse por completo de nuestro país.

claudioj.sandoval@gmail.com

Weisbrot: Chávez domina la TV

Recientemente Mark Weisbrot, co-director del Center for Economic and Policy Research (CEPR), ha publicado un estudio (Televisión en Venezuela: ¿quién domina los medios de comunicación?) donde afirma que los canales privados son seguidos por el 94,6% del universo de teleespectadores en Venezuela, distribuidos en un 61,4% de audiencia para los canales privados de señal gratuita y 33,1% de usuarios que acuden a la televisión pagada (satelital, por cable).

La información aportada por Weisbrot deja en una situación vergonzosa a Chávez, pues se reconoce que si bien expandió su hegemonía comunicacional (TVES, Vive TV, TV Catia y Asamblea TV) su audiencia es tan ínfima que no llega al 6%. Ni siquiera puede competir con los niveles de aceptación de los canales regionales que, dicho sea de paso, tienen un espectro radioeléctrico más limitado y recursos más modestos.

Un aspecto negativo de la investigación es que los autores menosprecian la capacidad intelectual de los venezolanos. Su conclusión es inequívoca: “Los canales privados abrumadoramente dominan la audiencia televisiva” venezolana. En otras palabras, nosotros los televidentes venezolanos, cual zombies, no tenemos discernimiento propio sino que son los medios privados los que tienen el poder de usar y disponer sobre nuestras vidas como consecuencia de la dominación de la que somos objeto. Tamaño disparate…

Fuera del laboratorio, de lo que se trata es que el usuario tiene un control en su mano y todavía es libre de elegir cualquier canal disponible (chavista o privado), conforme con sus gustos, principios y valores. Partiendo de los datos suministrados por Weisbrot, el bajo rating de los canales de televisión estatales es proporcional a la poca sintonía entre el mensaje de Chávez y las necesidades de los televidentes en contraste con las propuestas televisivas de las plantas privadas que han sido adaptadas a los requerimientos de los usuarios.

Entonces, de nada vale tener directivos que sepan hacer televisión, emplear personal técnico con capacidad profesional igual o superior a la de sus colegas de los medios privados, o adquirir la tecnología más avanzada que el capitalismo pueda inventar si la visión comunicacional es ajena al pensamiento y sentimiento de los venezolanos. El producto final es una programación miope, surrealista y poco atractiva. Las invasivas cadenas presidenciales no son más que un signo de frustración ante la realidad descrita.

Es importante destacar que Chávez ha convertido la televisión estatal, que debe estar al servicio de TODOS los venezolanos por mandato constitucional, en un aparato propagandístico de su partido y proyecto político de orientación Castro-marxista.

Otra de las conclusiones que se desprende de esta publicación es que, cuantitativamente, el Gobierno controla la mayoría del espectro radioeléctrico nacional respecto del sector privado, en una proporción de cuatro a dos, dentro de un entorno de seis actores y bajo un marco competitivo donde el Gobierno establece las reglas, es jugador y arbitro al mismo tiempo y aventaja al sector privado en términos de poder político y económico. A pesar de este hecho, los canales privados tienen una audiencia diametralmente superior a la de los canales estatales.

Quizás, la evidencia más trascendental presentada por Weisbrot es que la libertad de conciencia de los venezolanos se mantiene intacta y es inviolable porque al menos el 94% de los televidentes rechaza la propuesta comunicacional de Chávez ¡Gracias Mark!

claudioj.sandoval@gmail.com

http://www.eluniversal.com/opinion/101217/weisbrot-chavez-domina-la-tv